Héroes ideales: Los trastornos mentales en El Archivo de las Tormentas, de Brandon Sanderson

Hoy os traemos una traducción muy especial.

He tardado un poco más de lo esperado ya que tenía planeado publicarlo a más tardar el viernes pasado, pero debido a la extensión del artículo, y a su gran carga emotiva, me ha llevado más de lo que pensaba. Creedme si os digo que he tenido que hacer un parón en varias ocasiones, para coger un kleenex, y me ha hecho sentir que ojalá hubiera podido darle un achuchón a Paige.

Se trata de una serie de reflexiones muy serias sobre los trastornos de personalidad, en las que personas reales hablan de sus propias experiencias y las relacionan con algunas vivencias de los personajes que aparecen en la saga de El Archivo de las Tormentas. Por eso os pedimos, de corazón, que si en algún momento queréis compartir algún comentario, tengáis en cuenta que se trata de un tema serio que ha afectado a estas personas, y que afecta a otras tantas, que muchas veces no son conscientes de su situación.

Reconocer que tienes un problema, requiere muchísimo valor. Y más aún lo tiene el compartir desde la sinceridad, desnudando el alma frente a los desconocidos, esas vivencias y reflexiones sinceras. Y creo que solo por ello, al menos para mí, estas personas merecen toda nuestra admiración y respeto.

No es la primera vez que el tema de los trastornos es abrazado por Brandon. Existe un recopilatorio que incluye una historia corta suya, que no ha sido traducida todavía. Esta antología en cuestión se llama Altered Perceptions y algunos ejemplares aún están disponibles en su web (únicamente en inglés), y se promovió en 2014 a través de la plataforma Indiegogo con el ánimo de ayudar al escritor Robison Wells, quien por aquel entonces sufría serios problemas económicos derivados de la deuda contraída con sanidad.

Muchos grandes escritores se unieron para apoyar solidariamente a Robison Wells en su momento de necesidad, aportando cada uno bellas palabras escritas, y Brandon reescribió para la ocasión cinco capítulos enteros de El Camino de los Reyes en los que Kaladin toma una decisión completamente opuesta a la que elige en la novela publicada originalmente.

Quienes hayan leído El Archivo de las Tormentas, conocen a aquellos personajes que consiguen acceder a sus extraordinarios poderes, y saben cómo lo hacen.

Hay momentos en la vida en los que todos necesitamos un ancla. Ese momento en el que algo tan “nimio” como un juego, o un libro, o unos apuntes de emprendeduría nos han dado valor, fuerza, y esperanza… Ese el momento en el que, por un brevísimo instante, un punto de luz se abre paso en la oscuridad y de alguna manera, consigue que esta se rompa en mil pedazos, permitiéndote vislumbrar la belleza y la esperanza más allá.

Para algunas personas, ver a sus personajes favoritos superar grandes obstáculos ha sido la fuente de inspiración, el reflejo en el espejo, que de alguna manera les ha demostrado que se puede salir adelante.

En la vida real, no somos Caballeros Radiantes, pero muchas son las personas que a sabiendas o no, portan sus ideales.

Sin más os dejo con la traducción de este increíble artículo escrito por dos personas maravillosas.

Héroes ideales: Los trastornos mentales en El Archivo de las Tormentas, de Brandon Sanderson

Martes 5 de junio de 2018, por Paige Vest y Ross Newberry. Originalmente publicado en Tor.com.

Cuando escuchas la palabra “héroe”, ¿cuál es la primera imagen que te viene a la cabeza? ¿Alguien grande, y fuerte, y con confianza en sí mismo, y perfecto? Bueno, en las novelas de El Archivo de las Tormentas de Brandon Sanderson, los héroes no son lo que te esperas.

En la conversación que sigue a continuación, los lectores beta Paige Vest y Ross Newberry analizan en profundidad estos héroes no-tan-ideales y como leer sobre sus hazañas ha inspirado a más de una persona “rota” a avanzar en su propia lucha. Por favor, tened en cuenta que este artículo incluye opiniones sinceras y profundas conversaciones personales sobre los trastornos mentales, y roza de cerca depresión, ansiedad, trauma, tendencias suicidas, y autolesiones, tanto en términos de ficción como de experiencias personales, enfocado con la finalidad de sacar a la luz las experiencias de los personajes y la perspectiva de los lectores quienes ven sus propios conflictos reflejados en la saga.

Antes de que Paige y yo comencemos, queremos señalar que ninguno de los dos es profesional de la salud mental. El contenido de este artículo incluye observaciones anecdóticas muy personales, y no debería ser tomado como asesoramiento médico. Si te encuentras teniendo pensamientos sobre dañarte a ti, o a otros, no basta con sólo apoyarse en la literatura fantástica, o cualquier otra ficción, sin importar lo buena que sea. Consigue ayuda de personas capacitadas para asistirte. En los Estados Unidos, puedes llamar al número del National Suicide Prevention Hotline at 1-800-273-8255, o hablar online a través del Suicide Prevention Lifeline Chat. (N.T.: En España el equivalente sería el Teléfono de la Esperanza, teléfono 771 003 717)

Este artículo contiene spoiler de todo el material publicado en la saga de fantasía épica de Brandon Sanderson,  El Archivo de las Tormentas de Brandon Sanderson (El Camino de las Reyes, Palabras Radiantes, Danzante del Filo, y Juramentada). Estáis avisados.

Ross: Si se me pidiera que resumiera en una sola idea el tema general de la saga de fantasía épica de Brandon Sanderson, abierta en la actualidad, El Archivo de las Tormentas, sería: personas rotas que salvan el mundo. Brandon ha sido felicitado con razón por crear esta historia centrada en torno a un reparto de personajes para quienes su trastorno mental o neuro-divergencia no es tan solo un obstáculo a superar, pero una parte vital de lo que les convierte en individuos únicos, y además es la llave que desbloquea su acceso a la magia.

Independientemente de trabajar en una sola frase, en un capítulo, o un libro entero, un buen escritor siempre intentará conseguir mucho más que una sola cosa a la vez con sus palabras, y Brandon Sanderson es un escritor excelente. Además de servir como una narrativa cautivadora, su ficción representa también a las personas no-neurotípicas, que a menudo son desatendidas como personajes heroicos o cruciales. Pero incluso más allá de ello, mi introspección y consideración de los libros en los pasados meses ha revelado una tercera faceta importante en la escritura de Brandon. Está aportando a sus lectores que conviven con un trastorno mental una caja de herramientas repleta de formas en las que recontextualizar sus experiencias, y de hacer frente a la realidad de su existencia. Este articulo fue escrito en Mayo, que es el mes de la Concienciación de la Salud Mental en los Estados Unidos, y parecía un momento ideal para sacar a relucir el tema. Pero por supuesto, no existe un mal momento para discutir estas cuestiones importantes, que tan a menudo pasan desapercibidas e inexploradas.

Todo esto salió a la luz a raíz de una serie de profundas conversaciones con una amiga, una compañera beta-lectora, autora y Corredora del Viento de Tercer Ideal, Paige Vest. Ella explicará mucho mejor las razones que nos llevaron a darnos cuenta de esto mucho mejor de lo que yo lo haría, así que me callaré por un minuto para pasarle la palabra.

¿Qué opinas, Paige? ¿Cómo acabamos envueltos en esta aventura?

Paige: Creo que ser partícipes de la lectura beta de Juramentada nos hizo contemplar la historia con una profundidad tal, que realmente vivimos (o al menos intentamos vivir, en mi caso) los Ideales. Es lo grandioso de esta saga, si visitas Roshar lo suficiente, empezarás a llevarlo contigo. Así que… La primera vez que leí El Camino de los Reyes en 2010, me sentí totalmente absorbida. El personaje de Kaladin Bendito por la Tormenta resonaba en mi interior a un nivel que fui incapaz de comprender completamente durante años, tan solo sabía que yo le entendía. Palabras Radiantes fue incluso más espectacular, aunque tan solo sea gracias a este héroe reticente, roto, me inspiró tanto como inspiró a los miembros del Puente Cuatro, e incluso Adolin, Dalinar y Elhokar.

Después llegó el primer intento de Shallan de serotra persona, con un rostro distinto… y oh, Armonía, su punto de vista (POV) me alcanzó de lleno. Nunca he sido diagnosticada profesionalmente con un transtorno mental, pero en un par de ocasiones durante mi terapia esporádica, se ha mencionado el trastorno límite de la personalidad. Suelo pensar (pero insisto, ¡no soy una profesional de la salud mental!) que mi manera de mimetizar el TLP es, en realidad, una manifestación extrema de mis dos diagnósticos confirmados de trastorno bipolar y ansiedad crónica, que aparecieron más o menos un año antes del lanzamiento de Palabras Radiantes.

La resolución de Lift en Danzante del Filo de recordar a los olvidados, y de escuchar a los ignorados, fueron sentimientos altruistas y nobles, que tocaron una parte de mí que yo no era consciente de que necesitaba paz. Esa famélica pequeña novela me regaló uno de mis personajes favoritos literarios, porque ella me recordaría. Ella me escucharía.

La lectura beta de Juramentada, a principios de 2017, supuso dos meses de auténtica emoción desgarradora. Sentí el dolor y la impotencia de Kaladin, sufrí junto a Shallan el averiguar quién era yo y qué máscara debía mostrar al mundo; y odié la frialdad y despectiva brutalidad del joven Dalinar aun cuando comprendía la vergüenza del Dalinar adulto, su odio hacia sí mismo y su necesidad de perdón. Conforme he aprendido más acerca de mi enfermedad, me he dado cuenta de que El Archivo de las Tormentas me conmueve tan profundamente porque habla de personas como yo que, a falta de una descripción mejor, están rotas de alguna manera. Son poco menos que ideales como héroes de fantasía épica, y aun así, aún consiguen ser heroicos y honorables. Son envidiables e inspiran a otros, a pesar de ser conscientes de sus defectos e imperfecciones.

Estos personajes no superan de forma conveniente sus enfermedades y adicciones cuando adquieren el acceso al poder sanador de la luz tormentosa, y ello parece molestar a muchos lectores. Si Lopen pudiera hacer crecer su brazo de nuevo, seguro que Kaladin dejaría de estar taciturno en cualquier momento. Y Shallan dejaría de ser una adolescente quejumbrosa, y empezaría a actuar de forma normal. ¿Cierto? Pues no. Como Palabra de Brandon (Word of Brandon), estos desórdenes y enfermedades no heridas o defectos, son parte de la personalidad de cada personaje, y cómo ellos mismos se perciben. Si aceptan esas partes de sí mismos como parte de su persona, ya no queda nada que la luz tormentosa deba sanar, a diferencia del brazo de Lopen, al que él se refiere como si aún estuviera allí e hiciera gestos rudos a la gente.

Como alternativa, veamos a Renarin, cuya vista sana pero sus convulsiones no, porque él perciba una como un defecto y otra como parte de su ser. Además, la adicción de Teft no desaparece con su capacidad de utilizar la luz tormentosa porque es parte de su identidad, es como él se percibe.

Como todos sabemos, no es exactamente común encontrar el tema de la salud mental y la neuro-divergencia expuesta tan abiertamente en la ficción convencional, y rara vez con el nivel al que llega Brandon Sanderson en El Archivo de las Tormentas. Los Radiantes héroes de Roshar podrían beneficiarse de un poco de terapia y medicación (porque tomar algo de sol y retozar en la naturaleza, aun siendo terapéutico, no es una cura para los trastornos mentales… probadme), y son como mis almas gemelas literarias. Están rotos… abatidos por sus experiencias y su dolor. Están confundidos, superados por la situación, y a menudo se sienten solos en sus respectivos puntos de vista.

Ross y yo hemos mantenido muchas conversaciones sobre estos héroes rotos, sobre sus dificultades y su dolor, sobre su resistencia y sus Ideales. Y a pesar de que me cuesta aceptarlo, en el fondo de mi ser sé que ellos son yo. Tal vez ellos también sean tú. No todo el mundo se sentirá así, por supuesto, pero espero que aún así todos vosotros nos acompañéis en este debate. Después de todo, el dolor compartido es menos doloroso, y quizás, al compartir el mío con vosotros, podamos soportar mejor algunos de nuestras cargas, junto.

Y ahora, Ross y yo hablaremos sobre la vida, la fuerza, y los viajes… Así que, tanto si amáis a estos personajes u os sentís identificados con ellos, como si les odiáis y desearíais que ya lo hubieran superado, espero que nos acompañéis mientras exploramos las formas en que esta saga y sus personajes rotos, personalmente me ayudaron a encontrar la fuerza. A través de mi singular relación con los Radiantes de Roshar, examinaremos cómo me guiaron a través de mi viaje hacia un destino que sigue siendo desconocido, incluso para mí.

Las palabras inmortales

Deberíamos comenzar en el mismo lugar que todo Radiante comienza, con el Primer Ideal de los Caballeros Radiantes. Vida antes que muerte, viaje antes que destino. A simple vista, esto parece sacado de una destilación de un código ético. Reglas mediante las que vivir, para guiar a las personas que han afrontado decisiones difíciles. Resulta que nosotros dos tenemos enfoques muy diferentes para el profundo significado de estas palabras.

Ross: Vida antes que muerte, dicen las Palabras, y yo escucho nunca matarás a tu enemigo, cuando dejarles con vida es posible. Matar es salida fácil. Todos podemos cambiar, hasta el momento en que la muerte anula la posibilidad.

Paige: Life before death tiene una connotación distinta para mí. No solo he tenido en ocasiones pensamientos suicidas, incluso a menudo, si no que además he anhelado en serio ese escape al dolor y el caos de mi mente, así que sopeso la titánica tarea de vivir día tras agonizante día de vida, antes de conseguir finalmente el descanso y la paz de la muerte. De todas formas, en los raros momentos en las que me siento animada, esta frase contiene la idea de que si encuentro algo por lo que vivir, quizás entonces podré mantener a raya el constante deseo de escapar.

Ross: Fuerza antes que debilidad me da la impresión de una positiva advertencia general. No acobardarse en presencia de retos difíciles. Enfoca toda tu fuerza en hacer frente a lo que sea que se halla frente a ti, y, aún cuando tal vez no lo derrotes, desde luego tendrás mayores posibilidades que si tan solo te rindieras. Básicamente es una versión más elegante de “you miss every shot you don’t take.”

Paige: Fuerza antes que debilidad, para mí, suena como un Ideal inalcanzable.  Todos tenemos una ancestral lucha, evasión, o bloqueo cuando el cerebro siente un peligro de cualquier tipo, y definitivamente, yo soy el tipo de chica que se evade o bloquea cuando mi amígdala se enciende. Tened en cuenta que no es algo que elija de forma voluntaria, más bien es un síntoma de mi enfermedad, que permite que las emociones ejerzan demasiado poder sobre mi comportamiento. Añadid la ansiedad a esa mezcla, y es difícil funcionar.

He sido pisoteada como un felpudo con demasiada frecuencia, y por demasiadas personas, más de las que quiero reconocer, y es raro que encuentre la fuerza para defenderme. Aun así, podéis quizás decir que es mi corredora del viento interior (un título que me otorgó Ross, por cierto, jamás lo habría reclamado por mí misma), pero la única vez en la que siento la necesidad de luchar, es cuando intento proteger a otra persona.

Ross: Te he nombrado corredora del viento de Tercer Ideal, totalmente, y lo mantengo. Te han pasado cosas en la vida, y has reaccionado precisamente como un corredor del viento habría hecho. Esas conductas son una parte inseparable de ti, y mereces ese reconocimiento.

Paige: Bueno, si ser una corredora del viento incluye sobreponer, literalmente, las necesidades de todo el mundo antes que las mías propias, entonces me imagino que debería merecerlo. Aunque sigue pareciendo presuntuoso porque mi cerebro rechaza firmemente la idea. Pero bueno, los dos sabemos que mi cerebro es idiota ;)

Ross: Ciertamente suele mentirte a la cara en ocasiones, lo que es muy borde. Ahí lo dejo.

Finalmente: Viaje antes que destino. Nos dirigimos, todos nosotros, al mismo lugar. Cada uno de nosotros tiene un número limitado de días en nuestras vidas, pero lo que hagamos con ellos es lo que marca la diferencia. Lo importante no es el hecho de que lleguemos al final de la carrera, si no cómo la corremos. Por poner una excelente explicación del texto en el Cosmere de Nohadon: “La cuestión, no es si amarás, sufrirás, soñarás y morirás. Es qué amarás, por qué sufrirás, cuándo soñarás y cómo morirás. Esas son tus elecciones. No puedes elegir la destinación, solo el camino”.

Paige: De alguna manera, Viaje antes que destino recuerda hasta cierto punto a Vida antes que muerte. Para mí, esto implica la necesidad de completar la lucha a menudo ardua y sombría de mi viaje antes de alcanzar el destino que tan a menudo deseo.

Esta parte del Primer Ideal también recuerdo mi punto de vista en mis momentos no-tan-oscuros. En ese momento, soy capaz de alinearme con la visión de Ross de que el viaje es la parte más importante de esta afirmación, y de que necesito realizar su mayor parte. En el capítulo 43 de El Camino de los Reyes, El despojo, Kaladin piensa: “La muerte es el destino. Pero el viaje, eso es la vida. Eso es lo que importa.”

Es tan solo mala suerte que este sentimiento se pierda a menudo en la depresión en la que yo, y otros que la padecen, pasamos demasiado tiempo, porque puede ser una forma positiva y reafirmante de afrontar la vida.

Ross: No importa el sentido que saquemos de estas palabras. Sé que es un hecho que esas palabras ayudan. Lo sé, porque tengo muchos amigos que me lo han dicho, cuando Shirley padeció su ansiedad, o el TEPT de Randy, o la lucha de Chris con su pérdida de peso o… cualquier tipo de cosas… les amenazan para superarlas, estos amigos se centraban en las palabras y en lo que estas significaban para ellos. Y se sentían mejor. Mi amiga Deana las usó justo el otro día para hablar con un artista que jamás había leído El Archivo de las Tormentas, ni cualquiera de los otros trabajos de Brandon. Y la comunidad crece.

Sobre Kaladin, y la depresión

Apatía Vs. Emoción

El Camino de los Reyes, Cap. 2: El Honor ha muerto

Esta era su suerte, y se resignaba a ella.

Había cierto poder, cierta libertad en eso. La libertad de no tener que preocuparse

El Camino de los Reyes, Cap. 16: Crisálidas

Otras, le resultaba difícil preocuparse por nada. Sus ominosos sentimientos eran como una anguila negra enroscada en su interior.

[…] Se tumbó, las emociones acumulándose en su interior. Tenía problemas para comprenderlas.

El Camino de los Reyes, Cap. 43: El despojo

Déjame en paz. Déjame volver a la apatía. Al menos ahí no hay dolor.

Paige: Me identifico al cien por cien con este pensamiento de Kaladin sobre clasificar los sentimientos, porque a veces parecen una maraña de hilos en mi cabeza. Sus pensamientos también rozan a menudo la apatía, y me hacen reflexionar sobre mi frecuente necesidad de dejar de sentir, cuando las emociones estiran de mí en todas direcciones. Qué gran cosa sería poder coger todas las emociones que no puedo clasificar, que me arrastran hacia abajo o me hacen volverme introvertida, y tan sólo incinerarlas. Desde luego, me aportaría un descanso muy necesario de la tan menudo extenuante avalancha de emociones, ¿no?

No del todo.

Después de que hace poco fuera… Vamos a decir “asaltada emocionalmente”, me sentí paralizada por una miríada de emociones superpuestas que no podía controlar ni suprimir: rabia y ansiedad, tristeza y vergüenza, autoculpabilidad y frustración, soledad y arrepentimiento. Oh, tantas cosas de las que arrepentirse, que no podía saborear nada más. De alguna manera, hice todo lo que siempre había deseado y dejé de lado mis sentimientos. Fue como si los hubiera metido entro de una caja, que después dejé en un estante alto, dentro del armario de mi mente. Me encontré a mí misma con ese poder y libertad que Kaladin había experimentado. No me preocupaba de nada: trabajo, los deseos de otras personas, o sus sentimientos o necesidades, facturas, tareas… de mí misma. Especialmente de mí misma.

En cualquier caso, no es natural que las personas no sientan nada, y he llegado a la conclusión de que una disociación como esta puede ser muy perjudicial a largo plazo. Nos demos cuenta o no, necesitamos sentir, reír y llorar, rabiar y amar. La ausencia de esas emociones me cambió, y necesitaba sentir, así que me vi a mí misma cayendo en la autolesión para volver a sentir. Pero dejadme que os diga, el subidón de dopamina que acompaña al dolor, no es un sustituto aceptable para las emociones que le sobrevienen a uno de forma natural y, de algún modo, se pueden volver adictivas, que es un peligro por sí mismo, y para uno mismo. Si la autolesión es algo que cualquiera de los Radiantes leyendo esto, están haciendo, o han considerado hacer, buscad ayuda. Consejo, Terapia. Algo. Escribidme, hablaremos. Puede que tan solo os encomiende a buscar la ayuda que necesitáis, pero os escucharé. No os ignoraré.

Ross: Además de inducirte a la autolesión, esas apremiantes emociones han sido la fuerza conductora tras tus escritos durante una o dos décadas. Silenciarlas tuvo una importante repercusión, ¿no?

Paige: Cierto. Mi escritura se alimenta de mi emoción, y al mismo tiempo es una vía de escape para prevenir que las emociones me superen. Así que privarme a mí misma de las mismas herramientas que me permiten mantener una cierta apariencia de cordura, no fue lo más sensato que he hecho, pero la lógica y la razón se vieron superadas por mi emoción. Sofocadas, aplastadas, aniquiladas. Cuando la emoción es la que te guía, por lo general no sueles tomar las mejores decisiones.

Poniendo metas para combatir la desesperación

El Camino de los Reyes, Cap. 11: Gotas

Kaladin abrió los ojos. Estaba helado y mojado, pero sentía que una cálida y diminuta llama de determinación lo iluminaba.

[…]Era el calor de las decisiones tomadas y del propósito aprovechado. Era la responsabilidad.

Encontraría un modo de protegerlos.

El Camino de los Reyes, Cap. 34: Muralla de tormenta

Quería mirar a la tormenta de frente, aunque lo aterrorizara. Sintió el mismo pánico que había sentido al mirar aquel abismo negro, cuando había estado a punto de matarse. Era el temor de lo que no podía ver, de lo que no podía conocer.

El Camino de los Reyes, Cap. 43: El despojo

«Podría volar —pensó—, dar un paso adelante y caer, el viento soplando contra mí. Volar durante unos instantes. Unos pocos y hermosos instantes».

[…] Paso a paso, volvía a ser el despojo que fue antes. Siempre supo que era un peligro. Se aferraba a los hombres del puente como si fuera una cuerda de seguridad. Pero ahora se estaba soltando.

[…] Reconocía lo que le estaba pasando, esta melancolía, esta sensación de desesperación. Le había sucedido a menudo cuando era más joven, sobre todo durante las semanas del Llanto, cuando el cielo quedaba oculto por las nubes.

Paige: “Un intento más” y “El próximo paso” son, una vez más, sentimientos que se evocan el uno al otro. Hablaremos de Dalinar y su épico próximo paso más tarde, pero creo que es importante señalar que la gente que adolece de trastornos mentales a menudo vive en este estado, especialmente cuando no son tratadas o no están medicadas. Estamos intentado constantemente sobrevivir un día más, un turno más en el trabajo, una hora más. Un tormentoso momento. Es una prueba, y quienquiera que lea eso que viva la misma lucha, estará de acuerdo en que dar el siguiente paso y darle una oportunidad más a la vida, es una batalla constante.

A estas alturas, creo que es importante señalar que cuando alguien pierde su batalla contra el dolor y la desesperación, no están abandonando, y no están tomando la salida fácil. Recordad que están siendo asediados por sus propias mentes, constantemente. Es como si hubieran viajados en varias ocasiones al Abismo del Honor, como tantos de nosotros hemos hecho, y decidieron dar un paso para alejarse del borde para darle un intento más. No achaquéis culpa, no digáis que es egoísmo, y por favor, no descartéis el hecho de que estaban agotados por la batalla e incapaces de seguir luchando.

Es imperativo saber cuánto ayuda tener amigos y/o familia para brindar coraje, como hizo Tien una vez, y como Syl y como Sagaz/Hoid brindaron ambos a Kaladin. Y como yo obtuve de unos pocos amigos cercanos, que habían visto lo que había dentro de mi mente y no habían huido. Ayuda tener un propósito, como para Kaladin es la determinación de proteger, y como yo tenía con el inminente nacimiento del primer bebé de mi hija natural. Intento mantener mi vista puesta sobre esa luz distante que me esfuerzo por alcanzar.

Ross: Yo no trato con este tipo de cosas, pero me parece que existe cierto peligro en utilizar a una persona o evento en particular como meta para seguir luchando. ¿Qué pasa si ese talismán se convierte en inalcanzable, o incluso si se alcanza la meta? ¿Acaso el peligro de no tener nada por lo que luchar no te está encaminando a caer en el abismo?

Paige: Definitivamente. Hay mucho riesgo en cualquiera de ambos escenarios. Depositar toda tu esperanza/foco/esfuerzo en una persona/evento/meta, siempre es arriesgado. Mira el fallo de Kaladin a la hora de proteger a Elhokar en Juramentada… Estaba debatiéndose entre a quién proteger y, al no hacer nada, fue incapaz de proteger a nadie. Se quedó congelado, y la gente murió a su alrededor, incluyendo a Elhokar. Kaladin tiene que ser rescatado de la refriega, y para cuando Shallan les ha transportado a Shadesmar a través de la puerta jurada corrupta de Kholinar, Kaladin estaba abatido. ¿Y qué le sacó de ese abatimiento? Que otra cosa si no otra meta en la que centrarse: proteger a Dalinar. Esta no es la primera vez que vemos este tipo de comportamiento en Kaladin. Es un tema recurrente desde la niñez hasta la Batalla de la ciudad de Thaylena, y es uno que comprendo perfectamente, porque también es mi tema: ponte una meta, alcanza la meta, y ponte una meta nueva.

A corto plazo: me levanto de la cama cada día (no todos días, pero si la mayoría), me obligo a ir al trabajo donde aguanto hasta la hora de comer, y luego hasta las cinco, e intento hacer alguna cosa conforme doy palos de ciego durante el día. Ese es un día menos, una meta cumplida, y me pongo una nueva meta de repetirlo al día siguiente.

A largo plazo, me centro en los próximos eventos: una visita con mi hija para crear la lista de regalos para el bebé, entonces cuatro semanas hasta ir a su próxima ecografía y saber si tendremos una Mia o un Braxton, diez semanas más tarde es mi campamento de escritura, otras seis semanas hasta que el bebé llegue y entonces varias semanas ayudando con el bebé, luego es momento de ir de vacaciones, y centrarse en la JordanCon unos pocos meses después. Entonces fijo otra meta, y luego otra más.

Para ser sincera, tener metas organizadas para un AÑO entero por adelantado, es algo bastante fenomenal para mí, que por lo general no puedo ver mi futuro mucho más allá que unos meses. Puede que esté bordeando el filo del abismo, pero intento seguir dando el siguiente paso, y luego el otro.

Estigma y ayuda

El Camino de los Reyes, Cap. 16: Crisálidas

Otras emociones tenían que ver con la extraña capa de melancolía que lo sofocaba en ocasiones, cuando menos se lo esperaba.

[…]

—Odio hablar contigo cuando estás así, ¿sabes?

—¿Así cómo?

—Como estás ahora. Ya sabes. Desanimado, suspirando.

[…]

—De pronto estás alegre.

—No sé. Me siento mejor.

—Me pregunto cómo lo hace.

—¿Quién hace el qué?

—Tu hermano —dijo Laral, mirando a Tien—. Te cambia.

—Es difícil estar triste cuando está cerca —dijo Kal—.

 El Camino de los Reyes, Cap. 44: El Llanto

«¿Cómo es que puedes sonreír siempre? —pensó—, hace un día terrible, tu maestro te trata como si fueras crem, y tu familia está siendo estrangulada lentamente por el consistor. Y sin embargo sonríes. ¿Cómo, Tien?».

Paige: Kaladin padece depresión crónica, y así ha sido, desde la infancia. No es temperamental, y no se está compadeciendo de sí mismo. Está verdaderamente deprimido, especialmente durante el Llanto, lo cual es síntoma de un trastorno afectivo estacional (TAE), además de la depresión general. Tien le hacía sentir mejor, el caminaba al lado de su hermano mayor en la oscuridad, le aceptaba y le quería, tal como era.

Laral, por otro lado, se burlaba de él, odiaba hablar con él cuando se encontraba melancólico. Esta es una de las razones por las que yo (y como yo, muchas personas que padecen trastornos mentales) llevamos una máscara: por el miedo al rechazo. El estigma de los desórdenes mentales y la creencia ampliamente extendida de que la gente como yo puede simplemente elegir dejar de estar deprimida hace que permanezcamos callados mientras las cosas dentro de nuestra mente se ponen demasiado mal. Nos fuerza a intentar conformarnos, intentar ser normales, y en ocasiones acabamos sintiendo la misma apatía que Kaladin experimenta.

Ross: Creo que mi nivel natural de empatía me ayudó con esto. Estoy bastante convencido de que tomaste una decisión temprana de abrirte a mí con precaución sobre tus trastornos mentales, y yo respondí explicándote que no te veía como rota, si no diferente. Que eran precisamente tus emociones desbordantes las que proveían de un efecto tan potente a tu escritura. ¿Es esa el tipo de aceptación que te gustaría que otras personas demostraran?

Paige: Esa es exactamente el tipo de aceptación que me gustaría que otras personas demostraran con más frecuencia. Solía decir que llevaba mi corazón en mi en la palma de mi mano, pero ahora veo esa frase de otra manera. He aprendido más sobre cómo funciona mi cabeza y he notado los cambios en mí misma, en primer lugar, algo de deterioro conforme el trastorno progresa. Entiendo que, en vez de llevar mi corazón al descubierto, estoy saturada por la emoción. Todas las emociones, todo el rato. Exudan por mis poros y escapan por las yemas de mis dedos. Me asfixian, y a veces no hay forma de esconderlas al mundo.

No ver mi enfermedad como algo que está mal en mí, o algo que necesita ser arreglado, y en cambio aceptarlo como parte de mi (aceptarme y valorarme a pesar del constante vaivén de emociones, las oscuras depresiones, la manía incontrolable, la ansiedad abrumadora), eso es lo que quiero. Eso es lo que todo aquel que padece un trastorno mental necesita: una Syl, una Lift, un Adolin.

Intento recordar que tengo personas que caminan a mi lado, que me sostendrán si me tropiezo, que me guiarán cuando esté demasiado oscuro como para que yo pueda ver, que sostendrán mi mano cuando necesite estabilidad, y que me patearán el culo cuando me resista a dar ese paso siempre difícil.

Tener personas queridas que permanezcan a mi lado y me ayuden a navegar en la oscuridad, es algo inestimable. Si puedo utilizar una cita de Pat Rothfuss (estoy segura de que a Brandon no le importará), “Cualquiera puede querer algo por algún motivo. Eso es tan fácil como meterse un penique en un bolsillo. Pero querer algo a pesar del algo es otra cosa. Conocer los defectos y quererlos también. Eso es inusual, puro y perfecto.” Soy afortunada por tener algunas personas inusuales, puras y perfectas en mi vida, que me quieren a pesar del algo.

Ross: Siempre me ha encantado esa cita, y realmente pienso que no puede existir amor de verdad (sea platónico, romántico, o de otro tipo) entre dos personas sin fricción. Si no hay nada de la otra persona que deba ser aceptado tal y como es, ¿dónde está el reto? Amar algo por algún motivo me suena más a capricho o deseo. Amar algo a pesar de, es amar el todo, incondicionalmente.

Sobre Shallan, y afrontar el trauma emocional

Sonríe a pesar de todo

Palabras Radiantes, Cap. 71: Vigilia

Él lo vio en sus ojos. La angustia, la frustración. La terrible nada que arañaba en su interior y buscaba sofocarla. Ella lo sabía. Estaba allí dentro. La habían destrozado.

Entonces Shallan sonrió. Sonrió de todas formas.

Era lo más hermoso que Kaladin había visto en toda su vida.

—¿Cómo? —preguntó.

Ella se encogió levemente de hombros.

—El hecho de estar loco ayuda.

Paige: No anda errada. En serio ayuda, si estás loco. Pero dejando las bromas de lado… Al igual que tantas cosas, esto puede interpretarse de varias maneras. Ella sonrió a pesar de todo, sí, y para muchas personas ello puede significar que sonrió a pesar del dolor, que es capaz de sobreponerse y encontrar la felicidad, y tal. Aún así, yo tiendo a inclinarme hacia otra interpretación porque yo llevo máscaras para esconderme a mí misma del mundo cada día, máscaras que la sociedad encuentra más aceptables que la persona que realmente soy. Ellos no quieren ver “la angustia, la frustración… la terrible nada” que llevo dentro, ellos quieren ver la sonrisa. Así que le ofrezco al mundo lo que espera, quizás siento la oscuridad, pero sonrío de todas formas.

Ross: Creo que el mundo real requiere de una mezcla de ambos, pero definitivamente, ambos. Mostrar tu verdadero yo a todo el mundo todo el rato no funcionará a largo plazo, pero vivir constantemente una mentira, reprimirá tu brillante yo oculto. Así que el enfoque que yo tomaría (y sí, yo escondo totalmente partes de mi personalidad de ciertas personas) es editar mi yo exterior, pero a su vez cultivar unos pocos amigos de verdad. Personas que sé que pueden ver los rincones más oscuros y extraños de mi mente t, en vez de recular horrorizados, se acercarán y diran: “Iiiinteresante”.

Advertencia: amigos como estos son raros. No puedes coger a uno de tus amigos actuales y mágicamente convertirlos en este tipo de confidente. Lleva tiempo, y lleva trabajo. También lleva un ejercicio repetido de profundizar y reforzar la confianza. Pero creo que el esfuerzo vale la pena.

Paige: Estoy de acuerdo con que amigos como esos son raros. Lo que también resulta increíble mente raro para alguien como yo, que tiene a esconder la mayor parte de mi ser verdadero a mucha gente, es ser capaz de cultivar amistades en quienes confiar en las que puedo revelar mi verdadero yo. Y a pesar del miedo al rechazo y al abandono, porque he experimentado ambos, con vacilación comparto mi yo.

Ross: Escoges dar El Siguiente Paso. Pero, de nuevo, no vayamos a precipitarnos…

Esconderse detrás de personajes

Juramentada, Cap. 15: Brillante Radiante

Tenía todos los músculos tirantes y su visión empezó a oscurecerse. Solo veía lo que tenía delante y quería correr, ir a alguna parte. Alejarse.

«No. No, solo tienes que ser otra persona.»

[…] «Puedo esconderme —pensó Shallan, dibujando con frenesí—. Shallan puede huir dejando a alguien en su lugar.»

Juramentada, Cap. 82: La niña que se levantó

Durante un tiempo, había sido… todo el mundo. Un centenar de rostros, pasando uno tras otro. Buscaba el consuelo en ellos. Seguro que podía encontrar a alguien que no sintiera el dolor.

[…] Lo haría. Relegaría todo esto al fondo de su mente, junto a todo aquello que ignoraba. Podía pudrirse todo junto.

Juramentada, Cap.108: El sentido de Honor

—Todos los recuerdos son malos —respondió sin pensar, y entonces apartó la mirada, ruborizándose.

[…]

—Es confuso ser todas esas personas. Me siento como si ofreciera caras diferentes a todas horas. Como si mintiera a todo el mundo, porque soy distinta por dentro. Es… No tiene sentido, ¿verdad? —Volvió a apretar los párpados—. Me reharé. Seré… alguien.

Juramentada, Cap.121: Ideales

—[…]Si quisieras, podría ser prácticamente cualquiera.

—Pero ahí está la cosa, Shallan. No quiero a cualquiera. Te quiero a ti.

Paige: Como sabemos, Paige sufre de trastorno por estrés post traumático a raíz de una infancia repleta de traumas emocionales para ella, tanto como para sus hermanos, y no olvidemos el matricidio ni el parricidio. Shallan crea estos nuevos personajes para sobrellevar los recuerdos que no puede afrontar (“Todos los recuerdos son malos”) así como las situaciones que se siente incapaz de manejar («No. No, solo tienes que ser otra persona.»)

Puedo entenderlo porque llevo máscaras cada día. Uno problema de este enfoque, en lo que a mí respecta, es que me resulta difícil medir qué es normal y suelo reaccionar de forma desproporcionada… hablando demasiado alto, riendo demasiado o en el momento inapropiado, intentando ser una persona sociable porque eso es lo que la gente espera, aunque preferiría estar en la esquina o al final de la sala donde pasaría desapercibida. Este comportamiento solo aparece cuando la ansiedad está especialmente alta, y el subidón de adrenalina me empuja al borde del pánico. Esto puede pasar en, literalmente, cualquier situación, y como suele ser habitual, necesito aislarme y permitir una crisis nerviosa para purgar las hormonas de estrés de mi cerebro. También vemos a Shallan debatirse para encontrar su yo real entre todas sus creaciones. Esto saca a relucir otro problema con mi necesidad constante de fingir y pretender ser una “personal normal”, porque a veces no sé quién soy yo de verdad. No me reconozco entre los rostros que llevo para los demás, y son tan raras las ocasiones en las que puedo ser yo misma que me siento perdida.

He leído que cada persona que nos conoce o se cruza con nosotros, tiene una versión nuestra dentro de sus cabezas, por lo que nadie sabe quiénes somos en realidad. Pero mientras puede que seamos una persona diferente para todos los demás, muchos de nosotros reconocemos la persona que nos devuelve la mirada en el espejo, porque también nosotros tenemos nuestra propia versión de nosotros mismos en nuestra cabeza. Al menos, hasta cierto punto. Hay días en los que siento como si estuviera ante un espejo de la casa de la risa, me pregunto por la imagen distorsionada que veo. Así que puedo identificarme con Shallan porque ella también está tan perdida entre sus yos.

Ross: Yo creo que aquí, más que en ganar duelos de esquirladas o apuñalar altos príncipes viejos, rudos y desagradables, es donde Adolin encaja realmente dentro de la narrativa de Juramentada. Brillante Radiante lidia con las masas, y Velo se cuela por los sitios y husmea, pero cuando Shallan está a solas con Adolin, parece ser capaz de relajarse un poco y ser ella misma. Cuanto menos capaz es de lidiar con la compartimentalización de su personalidad, más necesita de un amigo leal con quien pueda desprenderse de todas las máscaras, y ser simplemente Shallan. De hecho, creo que es el darse cuenta de eso, lo que al final, la empuja a escoger a Adolin finalmente. El momento en que ella es más ella misma, es cuando está con él. Creo que eso va a ser importante.

Paige: Es increíblemente importante. Tanto para Shallan como para aquellos de nosotros que nos debatimos para encontrarnos a nosotros mismos bajo las máscaras, que alguien vea nuestro yo real y nos ame I, lo es todo para nosotros.

Ross: ¡No a pesar de! Por ello.

Juramentada, Cap. 82: La niña que se levantó

—Es terrible que te hayan hecho daño —dijo Sagaz, llegando a su lado—. Es injusto, y espantoso, y horripilante. Pero Shallan… no pasa nada por seguir viviendo.

Ella negó con la cabeza.

—Tus otras mentes toman el mando —susurró él— porque te parecen mucho más atractivas. Nunca podrás controlarlas hasta que tengas confianza para volver a la que las engendró. Hasta que aceptes ser tú.

—Entonces, nunca las controlaré. —Shallan parpadeó para quitarse las lágrimas.

—Al contrario —dijo Sagaz. Señaló con la cabeza la versión de ella que seguía de pie—. Lo harás, Shallan. Si no confías en ti misma, ¿puedes confiar en mí? Porque veo en ti a una mujer más maravillosa que cualquiera de esas mentiras. Te prometo que a esa mujer merece la pena protegerla. A ti merece la pena protegerte.

Paige: Sagaz/Hoid animando a Shallan a ser ella misma, en vez de los personajes que ha creado para lidiar con un tipo u otro de estrés, fue una de mis partes favoritas de Juramentada. Sabía que ella no iba a ser arreglada mágicamente, que su historial de abuso y trastorno mental no se evaporaría como una ilusión que se queda sin luz tormentosa. Pero también sabía que él diciéndole a ella que estaba bien seguir viviendo, que ella es maravillosa y que merece ser protegida, fue un momento enorme para Shallan.

Esto se parece a cosas que también me han dicho a mí, y que estoy intentando creer mientras lucho cada día. Fijo la versión del yo que quiero ser, que sé que está en mi interior, en mi mente. Me esfuerzo por soltar las versiones de mí que están asustadas y avergonzadas, que quieren esconderse del mundo, y que acuden a comportamientos autodestructivos para lidiar con el miedo, y el dolor, y la desesperación. Intento tener fe en que mis versiones en la vida real de Hoid, o Tien, o Adolin, o Syl, me están diciendo la verdad, y sigo intentando aceptarme a mí misma.

Sobre Lift, y la justicia para los oprimidos

Evasión de la realidad

Arcanum Ilimitado, Danzante del Filo, Cap. 10:

—Todo está cambiando —dijo en voz baja—. Y no pasa nada. Las cosas cambian. Es solo que yo no debería hacerlo. Vamos, que pedí no hacerlo. Y se supone que ella te concede lo que pides.

—¿La Vigilante Nocturna? —preguntó Wyndle.

Lift asintió, sintiéndose pequeña y helada. Los niños jugaban y reían a su alrededor, y por algún motivo verlos solo hacía que se sintiera peor. Era evidente para ella, aunque llevara mucho tiempo intentando ignorarlo, que era más alta que cuando salió en busca de la Antigua Magia tres años antes.

Paige: Como hemos visto en Danzante del Filo, Lift tiene opiniones firmes sobre hacerse mayor, sobre cambiar. Visitó a la Vigilante Nocturna para evitar precisamente eso y, aunque todavía desconocemos cómo resultó esa visita concreta, sabemos que Lift no consiguió exactamente la bendición que había estado buscando. Ella está creciendo, madurando. Y está haciendo ver que no es así.

La negación de la realidad es una práctica muy real cuando sufres de ciertos trastornos de la mente. Al respecto, yo solo puedo hablar por el trastorno bipolar y la ansiedad, pero ambas condiciones a menudo acaban con quienes las padecen creando su propia versión de la realidad, bien sea una versión menos lúgubre de nuestras vidas, o algún tipo de donde los sueños se hacen realidad. Creamos una historia en nuestras mentes, de forma parecida a lo que ha hecho nuestra pequeña Lift, una historia que o bien va como queremos que vaya, o en el lado oscuro, la historia es peor que la realidad. No creerme merecedora de luz y bondad, o creer que son fugaces y para qué molestarme, provoca que vuelva corriendo lo antes posible a la oscuridad, lejos de la luz. Es solitario y duele, y está al borde del abismo, pero lo sé… Y me siento cómoda allí. No me siento feliz ni satisfecha allí, pero al menos no me llevaré decepciones. La oscuridad no me molesta, y desde luego, jamás me abandona.

Me pregunto si no será esta la razón por la que Lift desea no crecer: no quiere cambiar. Tal vez esté asustada de lo que el futuro pueda traer, o es incapaz de ver el futuro. Se siente más cómoda siendo una niña sin responsabilidades y sin apegos. Espero poder entender mejor a Lift conforme la vayamos conociendo mejor en las futuras entregas del Archivo.

Ross: Lift es, de lejos, mi personaje favorito de El Archivo de las Tormentas, en parte porque me identifico con ella más que con cualquiera de los demás. A los dos nos encanta la comida. Los dos tenemos un humor bobo, irreverente, infantil. Los dos odiamos ver a las personas ignoradas o desatendidas (y odio ver como los demás no se dan cuenta de su propia “maravillosidad” inherente). Y ninguno de nosotros dos es muy ducho con las responsabilidades. Me llevó nueve años conseguir el grado universitario, y el único motivo por el cual me di prisa durante el último año y medio fue que me casé con una planificadora de Clase A. Soy un procrastinador terrible, aplazando las responsabilidades hasta el último minuto posible. Este año, deposité mis impuestos en el buzón cinco minutos antes de que el cartero pasara. Así que sí, ¿Cuándo Lift juega la carta de ser una niña, y es maravillosa a pesar de todo? Eso hace que mi procrastinador interior sienta todo tipo de felicidad.

Recodar a quienes han sido olvidados

Palabras Radiantes, Interludios: Lift

Lift tendió a Gawx de espaldas, mirando al cielo. En realidad, no era nada para ella, eso era verdad. Apenas se acababan de conocer, y él había sido un necio. Le había dicho que se volviera.

Pero esto era lo que era ella, lo que tenía que ser.

«Recordaré a aquellos que han sido olvidados».

Arcanum Ilimitado, Danzante del Filo, Cap. 5:

«Recordaré a aquellos que han sido olvidados.» Había hecho ese juramento cuando se disponía a salvar la vida de Gawx. Eran las Palabras correctas, Palabras importantes. Pero ¿qué significaban? ¿Y qué pasaba con su madre? A ella no la recordaba nadie.

Parecía haber demasiada gente allá fuera siendo olvidada. Demasiada para que la recordara una chica.

Paige: La depresión miente. Lo sé, incluso cuando creo sus susurros a mi oído mientras está sentada en uno de mis hombros vestida, digamos, en un pequeño disfraz negro de diablo. Me dice que no le importa a nadie, que siempre estaré sola. Que alejaré a todo el mundo por mis preocupaciones incansables, demasiado triste, demasiado temperamental, demasiado dependiente, demasiado… escoge una emoción menos-que-feliz-y-satisfecha. Bum, esa soy yo. Me aíslo a mí misma (oculta por la oscuridad de mi mente) para evitar que me hagan daño, y después me siento herida porque nadie viene a buscarme en la oscuridad donde yo misma me he escondido.

Me siento olvidada.

Ross: En primer lugar, quiero reafirmarte que no has sido olvidada por tus amigos. Y, a la vez, admito que entiendo que te sientas de esta manera. Tratando con personas que sufren de depresión, normalmente he obtenido los mejores resultados a través de esta doble aproximación, porque reconoce abiertamente que, a pesar de que la realidad que yo veo muestra que no has sido olvidada, entiendo perfectamente cómo puedes sentirte así.

Defender que en realidad no te sientes como lo haces es, para mí, un pequeño auto engaño.

Escuchar a los ignorados

Arcanum Ilimitado, Danzante del Filo, Cap. 19:

Poca gente escuchaba algo que no fueran sus propios pensamientos. Pero ¿de qué le iba a servir escuchar en la situación en que se hallaba? Lo único que oía era el ruido de la tormenta fuera, el relámpago que hacía vibrar las piedras.

Trueno.

Una nueva tormenta.

«No puedo derrotarlo. Tengo que hacerlo cambiar.»

Escucha.

[…]

Y entonces Lift gritó:

—¡Escucharé a aquellos que han sido ignorados!

—¿Qué? —dijo Oscuridad, brusco.

—¡Oí lo que dijiste, Oscuridad! ¡Intentabas impedir la Desolación! ¡Mira detrás de ti! ¡Niega lo que estás viendo!

[…]

—Lo siento —dijo Lift.

Él la miró, con el rostro iluminado por los incesantes relámpagos, sus lágrimas mezclándose con la lluvia.

—De verdad lo sientes —dijo él, y se palpó la cara—. Yo no siempre fui así. Es cierto que estoy empeorando, ¿verdad? Es cierto.

—No lo sé —respondió Lift.

Y entonces, por instinto, hizo una cosa que jamás habría creído posible. Abrazó a Oscuridad.

Él se aferró a Lift, aquel monstruo, aquel ser desalmado que una vez fue un Heraldo. Se aferró a ella y sollozó en la tormenta.

Arcanum Ilimitado, Danzante del Filo, Cap. 20:

Lo tengo pensado.

—¿Qué tienes pensado?

—Nada en absoluto —dijo Lift, con una confianza tremenda.

«Pero escucharé a aquellos que han sido ignorados —pensó—. Incluso a gente como Oscuridad, a quien preferiría no haber escuchado nunca. Quizá sirva de algo.»

Paige: La ansiedad funciona de forma muy parecida a la depresión, tal y como comentaba un poco más arriba. Se sienta sobre mi otro hombro y también lleva un disfraz de demonio… esta vez rojo. No hay hombro para el ángel para los locos, salvo que cuentes a los caídos.

Ross: Buf

Paige: La ansiedad me dice que no me separe de la familiar oscuridad para pedir ayuda, que no llame, o escriba, o mande mensajes a nadie con mis aburridas, repetitivas, preocupaciones y mi tristeza. No quieren saber nada de mí, al fin y al cabo. Soy demasiado deprimente, todo el mundo lo sabe, y no quiero ser una molestia, ni una carga.

Si alguien me pregunta cómo me va, les digo que bien. Si preguntan qué fue mi fin de semana, digo que fue fantástico. Río y sonrío cuando creo que debo hacerlo, hago bromas e intercambio anécdotas. Y se las creen. No ven tras la máscara ni notan los ojos rojos, las ojeras, o las arrugas de preocupación. Me dicen que se me ve pálida, preguntan si me siento bien, y no notan el temblor en mi voz cuando digo que estoy bien… Que solo estoy cansada…. Que me duele un poco la cabeza. No comento que mi dolor de cabeza probablemente es debido a estar apretando constantemente mi mandíbula, debido a la tensión persistente y sobrecogedora.

Creo que la gente acepta la explicación sencilla, que apartan su mirada de las señales que indican que me estoy rompiendo en pedazos y que no soy capaz de esconder por completo, porque es mucho más fácil que afrontarlo. Es más fácil que lidiar con la gente que está loca, es más fácil de llevar. Y creedme, no les culpo. Entiendo que no puedo culpar a la gente por no querer ver, escuchar o involucrarse.

Pero aún así… Me siento ignorada.

Ross: Es bueno que estos libros hayan provocado que hayas ido a parar a una pequeña comunidad de proto-Radiantes que comprenden, si bien no por completo, al menos mejor que la mayoría.  Y tengo la impresión de que las respuestas a este artículo quizás acaben haciéndote sentir un poco menos sola.

Paige: Me siento tremendamente afortunada por haber encontrado tantos amigos maravillosos a través de la obre de Brandon, y antes de ello, gracias a los de Robert Jordan. Espero que nuestros esfuerzos resuenen en otros que se identifiquen con nuestros amados Radiantes como yo. A pesar de mis conocidas tendencias de corredora del viento (miro con recelo a Ross), me siento muy identificada con Lift porque está muy comprometida con defender a los olvidados y a los ignorados. Está determinada a recordar y a escuchar, incluso a aquellos a quienes teme y odia.

De hecho, el Tercer Ideal de los danzantes del filo, recuerdan el Tercer Ideal de los corredores del viento: «Protegeré incluso a quienes odie, mientras sea lo justo.», dice Lift, «Pero escucharé a aquellos que han sido ignorados —pensó—. Incluso a gente como Oscuridad, a quien preferiría no haber escuchado nunca[…]». En ese sentido, no nos olvidemos del Tercer Ideal de Teft, en relación con proteger a aquellos a quienes odia, incluso si esa persona que odia es él mismo.

Ross: Hay algo más que me gustaría mencionar, y el hecho de que Lift parece sufrir más de un trauma emocional que de un trastorno mental convierte este en un buen momento para comentarlo. Si alguna vez has sido el objeto de abusos por parte de otra persona, deberías ser muy consciente del hecho de que puedes haber sido condicionado durante el transcurso de semanas, años, o décadas, para dudar de ti mismo. Para preguntarte constantemente por tus sentimientos y dirigirte a esa persona en busca de confirmación. Tu aparente dependencia de tu abusador es uno de los principales factores que te mantienen en esa relación abusiva. Si da la impresión de que todo lo que dicen parece diseñado como para mantenerte en un determinado lugar, muy probablemente ese lugar es debajo de su suela. Encuentra amigos mejores, están ahí fuera en algún lugar, y te ayudarán.

Paige: Están ahí fuera, y ayudan de verdad.

Nunca me he considerado una persona fuerte, desconozco si todas las personas que sufren desórdenes como el mío sienten el mismo tipo de vergüenza y odio a sí mismos que impregna mi mente, pero durante toda mi vida ha sido una creencia el que soy débil y patética, y que así es como debe verme todo el mundo. Con terapia, de profesionales y demás, estoy aprendiendo que este tipo de sentimientos seguramente se deben al hecho de que, sí, he sido víctima de abuso mental y emocional prolongado. Es mucho más difícil darse cuenta de esto, que reconocer los diagnósticos psicológicos, podéis creerme.

Por favor, tened en cuenta que no estoy buscando simpatía ni consuelo con esto, es tan solo una aclaración de los hechos desde mi perspectiva. Si pudiera acceder a los poderes sanadores de la luz tormentosa, no podría curarlo porque esto es parte de cómo yo me percibo a mí misma, está arraigado en mí, es quien soy. Con todo, creo plenamente en defender a los demás. Así que los Ideales que incluyen proteger a quienes no puede protegerse a sí mismos (incluso si les odio o me hacen daño), recordando a quienes han sido olvidados, y escuchando a quienes han sido ignorados, me acertaron de lleno.

Ross: Voy a retorcer un poco las cosas durante un instante para teorizar un poco. ¿Podemos hablar sobre porqué Lift tiene tanto interés en que las personas no sean olvidadas?

Arcanum Ilimitado, Danzante del Filo, Cap. 15:

Cuando siempre estaba ocupada, no tenía tiempo de pensar en cosas. Cosas como que la mayoría de la gente no se largaba corriendo cuando les apetecía. Como que su madre había sido tierna, y amable, y siempre dispuesta a cuidar de todo el mundo. Resultaba inverosímil que pudiera haber alguien en Roshar tan bueno con los demás como lo había sido ella.

 No debería haber muerto. O como mínimo, debería haber tenido a alguien la mitad de espléndido que ella para cuidarla mientras se iba consumiendo.

 Alguien que no fuese Lift, que era egoísta, estúpida.

Y solitaria.

Lift tiene a su propia oscuridad acechando en el pasado, y mi teoría es que gran parte de ella gira en torno a cuando abandonó a su propia madre cuando enfermó.

Sobre Dalinar, y la aceptación del fracaso

El siguiente paso

Juramentada, Cap.: 118: El peso de todo

«El paso más importante que puede dar alguien. No es el primero, ¿verdad?»

«Es el próximo. Siempre el próximo paso, Dalinar.»

Ross: Por supuesto, la entrega más reciente del Archivo de las Tormentas, Juramentada, es el libro de Dalinar, y este debate no estaría completo sin él. Me resulta interesante, que las batallas con las que lidia Dalinar no se centran realmente en la pérdida de su memoria, si no más bien en la confrontación con su propio pasado cuando este reaparece. Saber que quién él fue, es parte de quien él es ahora, que la gente estaba en lo cierto al desconfiar de las ofertas de paz del Espina Negra, y seguir adelante a pesar de todo, en un intento honesto por ser merecedor de respecto en vez de miedo, requirió de verdadero coraje.

Paige: “El paso más importante siempre es el siguiente.” Bueno, esto… Oh, Honor, esto da de pleno en mis sentimientos. Esto arranca los sentimientos de mi pecho y los golpea, los tritura, los destroza. Este es mi mantra, para mantenerme entera durante el viaje y mantener ese destino fuera del alcance de mi dolor, porque este es el viaje: dar el siguiente paso vital, y el siguiente, y el siguiente. Porque, en serio, muchas veces dar el siguiente paso es la cosa más difícil de hacer, cuando tu propio cerebro consigue que levantarte de la cama por la mañana sea una lucha.

Para mí, el otro aspecto de esta afirmación es que decidir dar el siguiente paso es una afirmación de que seguiré adelante, de que existe un futuro para mí hacia el que seguir caminando. Puede parecer un concepto extraño para mucha gente, pero creedme, es algo importante, porque visionar un futuro puede parecer imposible cuando me encuentro atrapada en las garras de depresión incapacitante, como me pasa tan a menudo.

Cultivando el perdón

Juramentada, Cap.: 118: El peso de todo

Temblando, sangrando, agónico, Dalinar obligó al aire a entrar en sus pulmones y dijo una sola y rasposa frase:

—No puedes tener mi dolor.

Ross: Todos hemos hecho cosas que lamentamos. Y algunos de nosotros hemos hecho cosas peores. Cosas que nos persiguen. Que provocan que nos planteemos si valemos la pena. Ese es el caso de Dalinar, quién fue alguien bastante horrible de joven. Ver a quien fuera una vez el villano, enfrentarse a Odium en la quinta parte, negándose a rechazar su responsabilidad en todo ello, en cualquier parte de ello, sobre sus propios fallos, y asumir la probabilidad real de que volverá a fallar, me inspira a hacer lo mismo. A ser mejor.

Paige: “No puedes tener mi dolor.” Este es, claramente, un gran momento para Dalinar, ya que rechaza ser un instrumento de Odium. Cultivación le despoja de sus espinas, permitiéndole crecer como persona y como líder antes de distribuir los recuerdos de las cosas horribles que hizo durante su juventud. Se los devuelve, recuerdo a recuerdo, para que pueda absorber cada uno de ellos y lidiar con lo que implicaban, con la persona que había sido. Para convertirse en el hombre que conocimos en El Camino de los Reyes porque su pérdida de esos recuerdos era total, en mi opinión, no tan solo por su capacidad para resistir a Odium, si no también para convertirse en merecedor del perdón de Evi, muchos años más tarde de la primera vez que rogó su bendición a la Vigilante Nocturna.

Para ser completamente sincera, envidié a Dalinar ese respiro de su pasado, porque yo me encuentro en el campamento de “todos los recuerdos son malos” de Shallan. Vale, no del todo… Tengo algunos buenos recuerdos, algunos recuerdos MARAVILLOSOS, incluso, que son puntos brillantes en la oscuridad. Llenan mi pila de cosas buenas que me permiten seguir adelante. A pesar de todo, hay muchos recuerdos malos: me atormentan y me impiden disfrutar de mi viaje, y olvidarme de ellos para permitirme crecer como persona sería preferible a lidiar con ellos. Quizás, con semejante respiro, llevaría con más facilidad el peso de mi dolor, como Dalinar aprendió a hacer.

En cualquier caso, como no existe una versión real de Cultivación para llevarse mis recuerdos, me doy cuenta de que soy responsable de la búsqueda de mi propia curación. Es un proceso en curso, y recaigo muchas veces, pero casi puedo ver el brillo de un futuro donde mi carga se ha vuelto más ligera.

Hoid, psicoanalista extraordinario

Ross: Se nos ha ocurrido a ambos, mientras investigábamos para este artículo, que donde hay consejos contundentes, o que cuando uno de Nuestros Héroes necesita ánimos (o un empujón) en dirección a la “Radiancía”, es mucho más que probable que este ímpetu provenga de Hoid. En El Camino de los Reyes, Kaladin se encuentra al borde descubrir lo que es capaz de hacer, o huir para siempre. Literamente al borde del precipicio, Kaladin se topa con Sagaz, quien le cuenta la historia de Uvara, y luego le pregunta a Kaladin cuál era la moraleja.

El Camino de los Reyes, Cap. 57: Vela errante

 —Significa aceptar la responsabilidad —dijo—. Los uvara eran felices matando y asesinando, mientras pudieran echarle la culpa al emperador. No mostraron pesar hasta que descubrieron que no había nadie que aceptara la responsabilidad.

—Esa es una interpretación —dijo Hoid—. Bastante buena, por cierto. ¿De qué no quieres aceptar tú la responsabilidad?

Ross: *empujón* Creo que solo existen cinco personas en el primer libro que se encuentren con Sagaz y no les haya insultado. Kaladin, Dalinar, Renarin (a quien incordia, pero no ningunea), Adolin y Shallan. Y aunque estamos hablando del tema de Sagaz y Dalinar, revisad este pasaje que tiene un significado totalmente diferente post-Juramentada.

El Camino de los Reyes, Cap. 54: Vela errante

[…]No es raro que las palabras sin sentido sean a menudo los sonidos de otras palabras, cortadas y desmembradas, y luego cosidas a algo nuevo…, y sin embargo sean completamente distintas al mismo tiempo.

Me pregunto si se podría hacer eso con un hombre. Desmontarlo, emoción a emoción, trozo a trozo, pedazo ensangrentado a pedazo ensangrentado. Y luego combinarlo todo junto para que sea otra cosa, como un Dysian Aimian. Si ensamblas a un hombre así, Dalinar, asegúrate de llamarlo Parlanchín, como yo. O tal vez Charlatán.

Dalinar frunció el ceño.

Ross: Acaba… ¡¿Acaba de decirle Hoid a Dalinar, que no sólo sabía lo que le había pasado a sus recuerdos, pero que también conocía el plan de Cultivación?!

Paige: Ese es nuestro Hoid. Todo lo sabe y todo lo ve, hasta donde sabemos. Y a pesar de su proclamación de que básicamente, dejaría arder al mundo a fin de conseguir su meta, ayuda a nuestro Radiantes un montón. Muestra amabilidad y comprensión, ofrece ayuda y aceptación. Y en ocasiones, propina una pequeña patada en el culo para empujar a alguien en la dirección adecuada. Me gusta este tipo de terapia, me suena familiar.

Juramentada, Cap. 82: La niña que se levantó

—¿Desearías poder volver a no ser capaz de ver?

—No —susurró ella.

—Pues vive. Y permite que tus fracasos formen parte de ti.

[…]

—[…] Intentabas ayudar a la gente del mercado. A grandes rasgos, fracasaste. Así es la vida. Cuanto más vives, más fracasas. El fracaso es la medida de una vida bien llevada. Y la única forma de vivir sin fracaso es no servir de nada a nadie. Créeme, que tengo práctica en ello.

Paige: El fallo es algo difícil de aceptar cuando mi cerebro me recuerda constantemente la que he liado. Me siento constantemente avergonzada de ser una desilusión, por haber decepcionado a alguien, por haber causado un problema, sea algo pequeño o un fallo garrafal, como ha experimentado Shallan (bueno, lo admito, nunca la he liado hasta tal punto). Puede haber sido incluso el haber dicho algo equivocado durante una conversación, pero mis fallos me persiguen. La ansiedad no me permitirá reírme de ello o dejarlo atrás, se siente sobre mi hombro, susurrándome al oído, haciéndome recordar.

Ross: También es importante entender aquí el significado oculto del consejo de Sagaz / Hoid. Ha cometido fallos tremendos durante su prodigioso pasado, y una tonelada de errores del Imperio Scadrian los acompañan. Pero si Hoid, quien, a su edad, probablemente ha cosechado más fallos que el 99.9999% de la población, es capaz de aceptar esos fallos y seguir adelante, quizás nosotros también podamos.

Juramentada, Cap. 82: La niña que se levantó

—Tú no eres un monstruo, Shallan —susurró Sagaz—. Ay, mi niña. El mundo es monstruoso a veces, y hay quienes querrían hacerte creer que eres una persona terrible, por asociación.

—Lo soy.

—No. Porque verás, la cosa fluye al revés. Tú no eres peor por tu asociación con el mundo, sino que el mundo es mejor por su asociación contigo.

[…]

—Mucha gente ha sufrido más y le ha ido bien.

[…]

—¿Sagaz? —dijo—. No… no puedo hacerlo.

Él sonrió.

—Hay algunas cosas que sí sé, Shallan. Esta es una de ellas. Sí que puedes. Encuentra el equilibrio. Acepta el dolor, pero no aceptes que lo merecías.

Paige: Es un tema frecuente entre quienes luchamos con los trastornos mentales (y abusos como lo que ha sufrido Shallan, como los que hemos sufrido muchos de nosotros), que nuestros cerebros nos digan que merecemos lo que sea y todo lo malo en la vida, y que alguien siempre lo pasa peor. Ver a Shallan expresando esos sentimientos fue un verdadero puñetazo a la boca del estómago, porque ella lo ha pasado realmente mal. Ver a Sagaz/Hoid contrarrestando cada uno de esos sentimientos de forma tan efectiva y elocuente, fue algo intenso.

Uno de mis psiquiatras me dijo una vez, que a pesar de que es verdad que muchas otras personas puedan haberlo pasado peor, ese hecho no menguaba el dolor que yo sentía. No convertía mi lucha en algo menos agotador. Es algo complicado de recordar cuando me encuentro con alguien cuya situación es claramente peor que la mía, lo cual es una de los motivos por el cual puedo identificarme con la baja autoestima de Shallan aquí.

Para ser completamente honesta, lloré durante la mayor parte de la conversación entre Sagaz/Hoid y Shallan en Kholinar (chocante, lo sé), pero cuando él le dijo que el mundo era mejor por estar ella allí, el puñetazo mental u emocional me dejó literalmente sin aliento, porque parecía como si él me estuviera hablando a mí directamente. A menudo siento, como Shallan sintió y muchos de vosotros sentiréis, que el mundo sería un lugar mejor sin mí. Alerta de spoiler: no lo es. Todos tenemos algo con lo que contribuir, de la misma manera que todos tenemos a alguien que necesita de nuestra contribución. Lo sé sin sentirlo, sin creerlo, si es que tiene sentido. Estoy trabajando en darle una vuelta a ese punto de vista y es un proceso doloroso. Tengo la esperanza de conseguirlo en algún momento, con un poco de ayuda por parte de mis amigos.

El viaje continúa

Paige: Si habéis llegado hasta aquí en nuestro pequeño viaje a través de los trastornos mentales en El Archivo de las Tormentas, y hasta qué punto ha tenido un impacto en mi viaje personal, antes y después de mis diagnósticos, os doy las gracias por quedaros. Si habéis sufrido vuestras propias luchar, y habéis encontrado consuelo en las páginas de estos libros, os saludo.

Si sois los afortunados 4 de 5 cinco personas que no padecen trastornos mentales, también os doy las gracias por leer este artículo. Espero que os ayude a haceros una idea de estos personajes, o de los miembros de vuestra familia o amigos que puedan estar sufriendo. De ser así, ha valido la pena. Ha sido doloroso escribirlo y más doloroso aún compartirlo, y me gustaría dar las gracias a Ross por su ayuda y apoyo mientras trabajábamos redactando este monstruoso artículo… y por ayudarme a organizar la maraña de pensamientos en mi mente.

Si hay alguna cita o fragmento en particular dentro de los libros, que os hayan emocionado y que hayan sido omitidos más arriba (porque, ¿habéis visto lo largo que es este artículo?), dejad un comentario más abajo y hacédnoslo saber. Si hay alguna cosa que os gustaría compartir en privado, podéis contactarme vía mensajería de Facebook.

Ross: Y una vez más, si estáis teniendo pensamientos de haceros daño a vosotros mismos o a otros, por favor, llamad al National Suicide Prevention Hotline o hablad visitando el Suicide Prevention Lifeline Chat.

N.T.: En España el equivalente sería el Teléfono de la Esperanza, teléfono 771 003 717.

Paige hace malabares con dos trabajos, dos gatos, numerosos proyectos de escritura, y su cordura. Se siente honrada por haber recibido una beca para asistir al Retiro de Writing Excuses en septiembre de 2018 y no puede esperar a hablar de ello cuando vuela, Vive en Truth or Consequences, NM, que es un sitio real y loco. #goYankees

Ross es un desarrollador de software de día, y aspirante a escritor de noche. Cuando hace malabares, suele ser con cosas normales. Pelotas, otros objetos pequeños, ese tipo de cosas. Vive en Roswell, GA; junto a su mujer, dos hijos, y un pequeño perro llamado Hércules.

About Author

Ysondra

Apasionada de los comics sea cual sea su procedencia. Amante de los libros de fantasia y ciencia ficción. En sus ratos libres ve series, juega a juegos de mesa, a LoL, y algún que otro MMO. Súper fan de las obras faraónicas, del “nada es imposible”, y del “esto se puede mejorar”, es un pelín obesesiva con el orden y la organización. A la que te descuidas, está haciendo listas de nuevas tareas y calendarios. Suele intentar salir a comprar ropa, pero por algún motivo extraño acaba siendo abducida siempre por una librería antes de llegar, y rara vez lo consigue. Colecciona libros como souvenir de sus viajes, y cuando está en Barcelona, le encanta salir de caza por el Mercado San Antonio, y visitar Gigamesh. Incansable planificadora, editora, traductora, y redactora. - I will unite instead of divide. I will bring men together. I will take responsibility for what I have done. If I must fall, I will rise each time a better man.

4 comentarios

  1. Coppermind

    Muchísimas Gracias por el trabajo que hacéis traduciendo estos posts y manteniendo esta maravillosa pagina adelante, de verdad muchísimas gracias por vuestro trabajo en esto, estoy seguro que Sanderson mismo se alegraría y os felicitaría por vuestro increíble trabajo aquí.

    Este post… wow no tengo palabras. El trabajo de Sanderson creando su mundo es increíble, y la ayuda (indirecta o directa) que da con su trabajo, el ejemplo a seguir de sus personajes, sus Ideales… Solo decir que es maravilloso.

    Gracias por acercarnos su mundo, gracias por todo lo que hacéis

    De un fan de Sanderson y de vosotros también, seguid así

  2. Ysondra

    Muchas gracias por tus ánimo y tus palabras :) Nos alegra mucho que la página sea recibida con cariño ^^

    Y bueno este post… Qué puedo decir… Emotivo como pocos. Desde el análisis a las reflexiones, y la forma de Paige de compartir sus vivencias… Me ha parecido increíble.

    Es guay de tanto en tanto ver un comentario ^^

    Un abrazo!

  3. Vargav

    Guauu!, un artículo increiblemente profundo, que gozada haberlo encontrado.

    Muchísimas gracias por la traducción y por el acceso a todo este mundo de fantasía!. Gracias!

  4. Ysondra

    Muchas gracias a ti por leer :)

    La verdad es que fue un artículo muy emotivo, que ayuda a ver la vida desde otros puntos de vista.

    Un saludo!

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