Avisos
Vaciar todo

Esta semana, el capítulo que más me ha gustado es... Poll is created on Dic 06, 2019

  
  
  

ECdlR - Semana 13 - Capítulos 43 al 45 (y encuesta)  

 

Ysondra
(@ysondra)
M-Bot Web-Master
5000 puntos de investidura
Emblemas de lecturas:
Emblemas conmemorativos:
Registrado: hace 3 años
Respuestas: 158
06/12/2019 8:41 pm  

Esta semana, y hasta el jueves 12 de diciembre, leeremos los capítulos 43 al 45 del Camino de los Reyes.

¿Descubrirá Jasnah el robo del moldeador? 

¿Hablará Teft con Kaladin sobre sus sospechas?

 


A Saiz le gusta este post
Citar
Mraize7
(@mraize7)
Rango: Seon Usuario
0 puntos de investidura
Emblemas de lecturas:
Emblemas conmemorativos:
Registrado: hace 3 años
Respuestas: 39
07/12/2019 2:13 pm  

Ya sólo el título dan ganas de leerlos XD


A Saiz le gusta este post
ResponderCitar
Ysondra
(@ysondra)
M-Bot Web-Master
5000 puntos de investidura
Emblemas de lecturas:
Emblemas conmemorativos:
Registrado: hace 3 años
Respuestas: 158
07/12/2019 7:29 pm  

@mraize7

La verdad es que sí. Me acuerdo ligeramente de ellos, y mira que hace poco los leímos, pero tengo bastante mala memoria. Me da que el de Shadesmar va a ser mi favorito esta semana :)


A Saiz y Mraize7 les ha gustado el post
ResponderCitar
Sasori
(@sasori)
Taravangian <3 Web master
50000 puntos de investidura
Emblemas de lecturas:
Emblemas conmemorativos:
Registrado: hace 3 años
Respuestas: 98
11/12/2019 2:39 am  

Capítulos largos, pero poca chicha que comentar.

Kaladin ha vuelto a ser destruido por la depresión, lo cual es un enfoque muy realista, las personas que sufren depresión deben hacer un esfuerzo constante de no hundirse, encima Kaladin no tiene medicación posible que le ayude y su situación le quitaria las ganas de vivir a cualquiera (menos a Lopen). Por suerte con Syl como el faro de luz que es ilumina nuestro futuro. ¡Kaladin sale del pozo una vez más!

La muerte es el destino. Pero el viaje, eso es la vida. Eso es lo que importa.

A entrenar y a luchar hostiaya! Kaladin va a formar al pelotón depresión y nadie puede pararle (excepto la problable muerte de todo el mundo en una mala carga)

 

Dejo un par de memes de Kaladin deprimido que ya vamos conociéndonos. No son graciosos, pero son ciertos.

Spoiler
Memes

 

 

Roshone es un hijo de la grandisima y a pesar de que entiendo su rencor (después de todo el cree que Lirin dejó morir a su hijo como ataque y no que de verdad no pudiese salvarle) no puedo justificar su mala leche, espero que implote. Tien me da una pena terrible cuando le da las gracias a su hermano por acompañarle, una pena que ya sepamos el resultado.

Shallan tiene un capitulo muy instructivo en cuanto a leyendas e historia, os recomiendo que los leais con atención que mucho de esto es importante. Por lo demás, madre mía fingir un suicidio no es moco de pavo pero ha reaccionado rápido, la cosa es si no la van a pìllar, después de todo los mejores médicos del mundo están en esa ciudad y deberían ver que la cantidad de sangre no cuadra con la herida o algo. Ya veremos.

El pobre Kabsal no se da cuenta que a pesar que Shallan es posible que sienta cosas por el tiene la cabeza en otras cosas y cuando ella le dice que no le ha pedido nada de eso que es una frase asesina que lanza directamente a la FrienZone el le responde con un maravilloso "no me has desalentado tampoco" ¿y quien la culparía? Según describen a Kabsal esta to tremendo

Kabsal por grantmhansen

 

¡Os trae este señor mermelada y lo que menos pensáis en huntarla en el pan! Lo sorprendente es que Shallan sea capaz de rechazarle.


A Saiz y jarvis les ha gustado el post
ResponderCitar
Ysondra
(@ysondra)
M-Bot Web-Master
5000 puntos de investidura
Emblemas de lecturas:
Emblemas conmemorativos:
Registrado: hace 3 años
Respuestas: 158
11/12/2019 10:24 pm  

Sí , la verdad es que esta semana los capítulos han sido un poco más flojos que la anterior.

En el capítulo del Despojo, relevante me parece el cambio en el mando de las cuadrillas de los puentes, con la aparición de la brillante Hashal que se acerca a Kaladin en nombre de su marido y los manda a todos a llevar a cabo los servicios en el abismo. Al menos, el pensamiento positivo ha vuelto a Kaladin, que piensa en aprovechar la ocasión para entrenar a los demás en el uso de las armas.  Y por otro lado, la aparición del primer ideal, tal y como lo cita Teft: «Vida antes que muerte. Fuerza antes que debilidad. Viaje antes que destino.» 

En el Llanto, me quedo con el optimismo y la creatidad de Tien, y la mala baba de Roshone que le obliga a ir al frente como castigo por haber perdido a su propio hijo y ante la inquebrantable voluntad de Lirin por hacerle frente. Por lo menos, Amaram parece un alto príncipe con un atisbo de bondad, ya que promete cuidar de él y que sirva de mensajero, para que pueda volver a Piedralar al cabo de unos meses, pero eso no impide que Kaladin decida acompañarle para cuidar de él.

Spoiler
Sobre Tien, spoiler hasta Palabras Radiantes
Cuando Syl le dice que había estado observando a otra persona antes de Kaladin, y me pregunto si no podría ser Tien. Aunque en realidad, tal y como ha comentado @Sasori en alguna ocasión, ella busca más honor que creatividad, algo que sería más digno de un Lightweaver.

También está bastante claro que para convertirte en Radiante, una parte de ti debería estar fragmentada, en el caso de Kaladin es el haber perdido la voluntad de vivir por haber sido incapaz de proteger a los que quiere, en el caso de Shallan, en drama de su familia. Tien no parece (por lo poco que hemos leído sobre él) tener un trauma, porque siempre parece muy alegre, pero en muchas ocasiones como esta, siempre me viene a la memoria el ejemplo deRobin Williams, el actor. Muchas veces, las personas que más sonríen y se esfuerzan por animar a los demás, son las que más ha sufrido. Y desde luego, Tien siempre estuvo ahí para animar a su hermano.

El capítulo que tiene más miga, desde luego es el de Shadesmar, por varios temas.

A través de la lectura que hace Shallan del libro El rey Gavilar Kholin, una biografía,  escrita por Navani, se profundiza en el momento en que Gavilar descubre a los parshendi y su fascinación por ellos. Es muy interesante al reflexión que hace Shallan sobre el cambio que se produce en Gavilar, una persona que jamás se ha interesado por temas académicos, y que hacia el final de sus días dedicó su tiempo a estudiar y aprender.

Spoiler
Extracto de El rey Gavilar Kholin, una biografía
Eran un grupo extrañamente acogedor, estos parshmenios salvajes —leyó Shallan. Era de nuevo el relato del rey Gavilar, registrado un año antes de su asesinato—. Han pasado ya casi cinco meses desde nuestro primer encuentro. Dalinar continúa presionándome para que regrese a nuestro hogar, insistiendo en que la expedición dura ya demasiado.

Los parshmenios prometen que me guiarán para cazar a una bestia de gran concha a la que llaman a nulo mas vara, que mis eruditos dicen
que se traduce más o menos como «monstruo de los abismos». Si sus descripciones son adecuadas, estas criaturas tienen grandes gemas corazón, y una de sus cabezas sería un trofeo realmente impresionante. También hablan de sus terribles dioses, y pensamos que deben de referirse a varios grancaparazón de los abismos particularmente voluminosos.

Nos sorprendió descubrir que estos parshmenios conocen la religión. La prueba sorprendente de una sociedad parshmenia completa (con civilización, cultura y un lenguaje único) es sorprendente. Mis predicetormentas han empezado a llamar a esta gente «los parshendi». Está claro que este grupo es muy distinto de nuestros sirvientes parshmenios comunes, y puede que ni siquiera sean la misma raza, a pesar de los patrones de su piel. Tal vez sean primos lejanos, tan distintos de los parshmenios ordinarios como los sabuesos-hacha alezi lo son de la raza de Selay.

Los parshendi han visto a nuestros sirvientes, y se sienten confundidos. «¿Dónde está su música?», me pregunta Klade a menudo. No sé a qué se refiere. Pero nuestros sirvientes no reaccionan ante los parshendi, ni muestran ningún interés en emularlos. Esto resulta tranquilizador.
La cuestión sobre la música tiene que ver con los cánticos y tarareos que suelen hacer los parshendi a menudo. Tienen una increíble habilidad para hacer música juntos. Juro que he dejado a un parshendi cantando solo, y luego pasar junto a otro que estaba lejos y no podía oír al primero y sin embargo cantaba la misma canción..., casi al compás en tempo, tono y letra.

Su instrumento favorito es el tambor. Son burdos, con manos pintadas en los lados. Esto coincide con sus sencillos edificios, que construyen con crem y piedra. Los construyen en formaciones rocosas como cráteres al borde de las Llanuras Quebradas. Le pregunto a Klade si les preocupan las altas tormentas, pero él se ríe. «¿Por qué preocuparse? Si los edificios salen volando, podemos construirlos de nuevo, ¿no?»

Sucedió después de que acampáramos junto a un profundo río en una zona boscosa. Era un lugar ideal para un campamento duradero, ya que los densos árboles de maderazorca nos protegerían contra los vientos de las altas tormentas, y la alta ribera del río eliminaba el riesgo de riadas. Su majestad sabiamente siguió mi consejo, y envió grupos de exploradores río arriba y río abajo.

La partida del alto príncipe Dalinar fue la primera en encontrar a los extraños e indómitos parshmenios. Cuando regresó al campamento con su historia, yo (como muchos otros) me negué a creer lo que decía. Sin duda se habría encontrado con los sirvientes parshmenios de otra expedición como la nuestra.

Cuando visitaron nuestro campamento al día siguiente, su realidad ya no pudo ser negada. Eran diez: parshmenios, en efecto, pero más grandes que los que conocíamos. Algunos tenían pieles moteadas de negro y rojo, y otros de blanco y rojo, como es más común en Alezkar. Llevaban armas magníficas, el brillante acero marcado con decoraciones complejas, pero vestían ropas sencillas de tela narbin tejida.

Al poco tiempo, su majestad se sintió fascinado por estos extraños parshmenios, e insistió en que empezara a estudiar su lenguaje y su sociedad. Admito que mi intención original fue descubrirlos como algún tipo de estafa. Sin embargo, cuanto más aprendíamos, más llegué a comprender lo equivocada que había sido mi valoración inicial.

Mi esposo fue un rey excelente, un líder inspirador, un duelista sin par y un genio de las tácticas de batalla. Pero no tenía un solo dedo erudito en su mano izquierda. Nunca mostró interés en la explicación de las altas tormentas, le aburría oír hablar de ciencia e ignoraba los fabriales a menos que tuvieran un uso militar. Era un hombre que seguía el ideal masculino clásico.

Las otras dos cuestiones interesantes que se comentan son existencia y posible localización de la antigua Urithiru en la conversación entre Jasnah y Shallan, y la conversación entre Shallan y Kabsal sobre los Portadores del Vacío. A pesar de ser un fervoroso, él explica que están convencidos de que no son una invención y que llegaron a existir de verdad. También es interesante el detalle de que Kabsal sabe que algo no va muy bien con el padre de Shallan, aunque no llega a especificar más.

Y la guinda del pastel que hace que este capítulo me haya parecido el más interesante de la semana, es la nueva aparición de los crípticos, esta vez cinco, que la persiguen allá donde va e incluso llega a ser capaz de tocar a uno de ellos al cerrar los ojos. Del susto, viaja a Shadesmar, y de alguna manera consigue moldear almas incluído pero sin necesidad de emplear el fabrial de Jasnah.

Spoiler
Fragmento de los crípticos y Shadesmar

Su dibujo se hizo más y más intenso. Terminó las figuras y pasó al fondo. Líneas rápidas y atrevidas se convirtieron en el suelo y el arco de la puerta. Una mancha oscura para el lado del escritorio, proyectando una sombra. Líneas finas y nítidas para la linterna colocada en el suelo. Líneas amplias, como soplos de brisa, para formar las patas y la túnica de la criatura que estaba detrás...

Shallan se detuvo, los dedos dibujando una línea no pretendida de carboncillo, apartándose de la figura que había abocetado directamente detrás de Kabsal. Una figura que no estaba realmente allí, una figura con un claro símbolo angular flotando sobre su cuello en vez de una cabeza.

Shallan se levantó, volcando la silla, la libreta y el lápiz sujetos en su mano libre.

—¿Shallan? —dijo Kabsal, incorporándose.

Lo había vuelto a hacer. ¿Por qué? La paz que había empezado a sentir durante el dibujo se evaporó en un segundo, y su corazón empezó a latir desbocado. Las presiones regresaron. Kabsal. Jasnah. Sus hermanos. Opciones, decisiones, problemas.

 

Se internó en la multitud de la caverna principal. Eran las últimas horas de la tarde, y la prisa por la cena había comenzado: sirvientes empujando carritos con la comida, ojos claros volviendo a sus habitaciones, eruditos caminando con las manos a la espalda. Shallan se abrió paso entre ellos, el pelo se le soltó y la pinza cayó al suelo tras ella con un tañido agudo. Su pelo rojo onduló. Llegó al salón que conducía a sus habitaciones, jadeando, despeinada, y miró por encima del hombro. Entre el flujo del tráfico, una estela de personas que la miraban confusas.

Casi contra su voluntad, parpadeó y tomó una Memoria. Alzó de nuevo su libreta, sujetó el lápiz con dedos resbaladizos, y abocetó rápidamente la escena de la cueva abarrotada. Solo leves impresiones. Hombres de líneas, mujeres de curvas, paredes de roca curva, el suelo alfombrado, estallidos de luz en las lámparas de esferas de las paredes.

Y cinco figuras con cabezas de símbolos con túnicas y capas negras demasiado tiesas. Cada uno tenía un símbolo diferente, retorcido y desconocido para ella, flotando sobre un torso sin cuello. Las criaturas avanzaban entre la multitud sin ser vistas. Como depredadores. Concentradas en Shallan.
«Solo me lo estoy imaginando. Estoy demasiado tensa, demasiadas cosas en la cabeza.» ¿Representaban su culpa? ¿La tensión de traicionar a Jasnah y mentirle a Kabsal? ¿Las cosas que había hecho antes de salir de Jah Keved?

Trató de quedarse allí, esperando, pero sus dedos se negaron a permanecer quietos. Parpadeó, y luego se puso a dibujar otra vez en una nueva hoja. Terminó con mano temblorosa. Las figuras casi estaban ya encima, las angulosas no-cabezas flotando horribles donde deberían de haber estado las caras.

La lógica la advirtió que estaba exagerando su reacción, pero no importaba lo que se dijera a sí misma, no podía creerlo. Eran reales. Y venían a por ella.

Se apartó, sorprendiendo a varios sirvientes que se acercaban para ofrecerle ayuda. Echó a correr, resbalando en las alfombras del pasillo, y llegó a la puerta de los aposentos de Jasnah. Con la libreta bajo el brazo, abrió la puerta con dedos temblorosos, la atravesó y la cerró tras ella. Echó el cerrojo y corrió hacia su cámara. Cerró también esa puerta, y luego se volvió, retrocediendo. La única luz de la habitación procedía de tres marcos de diamante que había en el gran cuenco de cristal de su mesilla de noche.

Se subió en la cama y retrocedió cuanto pudo, hasta dar contra la pared, respirando por la nariz de manera frenética. Todavía tenía la libreta bajo el brazo, aunque había perdido el carboncillo. Había más en su mesilla de noche.

«No lo hagas. Siéntate y cálmate.»

Sintió un creciente escalofrío, un terror en alza. Tenía que saberlo. Echó mano a un carboncillo, luego parpadeó y se puso a bosquejar su habitación.
Primero el techo. Cuatro líneas rectas. Las paredes. Líneas en las esquinas. Sus dedos seguían moviéndose, dibujando, describiendo la libreta misma, ante ella, la mano segura cubierta y sujetando la libreta desde atrás. Y adelante. Hasta los seres que se alzaban a su alrededor, sus símbolos retorcidos sin conectar con sus hombros irregulares. Aquellas no-cabezas tenían ángulos irreales, superficies que se fundían de modos extraños e imposibles.

La criatura de delante extendía sus dedos demasiado lisos hacia Shallan. A pocos centímetros a la derecha de la libreta.

«Oh, Padre Tormenta...», pensó Shallan, el lápiz inmóvil. La habitación estaba vacía, pero lo que tenía dibujado delante la mostraba repleta de figuras estilizadas. Estaban tan cerca que debería poder sentirlas respirar, si es que respiraban.

¿Hacía frío en la habitación? Vacilante, aterrada pero incapaz de detenerse, Shallan soltó el lápiz y extendió la mano libre a la derecha.

Y palpó algo.

Gritó entonces, y se puso en pie en la cama de un salto, dejando caer la libreta, la espalda contra la pared. Antes de poder pensar en lo que estaba haciendo, pugnaba con su manga, tratando de sacar el moldeador de almas. Era lo único que tenía parecido a un arma. No, eso era una estupidez. No sabía utilizarlo. Estaba indefensa.

Excepto...

«¡Tormentas! —pensó, frenética—. No puedo usar eso. Me lo prometí a mí misma.»

Empezó el proceso de todas formas. Diez latidos, para sacar el fruto de su pecado, los procedimientos de su acto más horrible. A la mitad la interrumpió una voz, extraña pero clara.

«¿Qué eres?»

Shallan se llevó la mano al pecho, perdiendo el equilibrio en la suave cama, y cayó de rodillas sobre la manta arrugada. Extendió una mano, apoyándose en la mesilla de noche, los dedos rozando el gran cuenco de cristal que allí había.

—¿Qué soy? —susurró—. Una muchacha aterrorizada.

«Eso es cierto.»

El dormitorio se transformó a su alrededor.

La cama, la mesilla de noche, la libreta, las paredes, el techo..., todo pareció reventar, formando diminutas esferas de cristal oscuro. Shallan se encontró en un lugar de cielo negro y un extraño y pequeño sol blanco que flotaba en el horizonte, demasiado lejos.

Gritó al darse cuenta de que estaba en el aire, cayendo hacia atrás en una lluvia de perlas. Cerca chisporroteaban llamas, docenas, quizá cientos de ellas. Como puntas de velas que flotaran en el aire y se movieran con el viento.

Golpeó algo. Un infinito mar oscuro, aunque no estaba mojado. Estaba hecho de pequeñas perlas, un océano entero de diminutas esferas de cristal. Se movían a su alrededor, ondulando. Shallan jadeó, agitó los brazos, intentando mantenerse a flote.

«¿Quieres que cambie?», dijo una cálida voz en su mente, clara y distinta del frío susurro que había oído antes. Era grave y hueca, y transmitía una sensación de gran edad. Parecía venir de su mano, y advirtió que tenía algo en ella. Una de las perlas.

El movimiento del océano de cristal amenazaba con tirar de ella hacia abajo: se agitó frenética, consiguiendo de algún modo mantenerse a flote.
«Llevo mucho tiempo como soy —dijo la cálida voz—. Duermo mucho. Cambiaré. Dame lo que tienes.»

—¡No sé qué quieres decir! ¡Por favor, ayúdame!

«Cambiaré.»

De pronto sintió frío, como si le hubieran absorbido el calor. Gritó cuando la perla de sus dedos de pronto se puso caliente. La dejó caer cuando un cambio en el océano la hizo volcar y las perlas rodaron unas contra otras con un suave castañeteo.

Cayó hacia atrás y se golpeó la cabeza, de vuelta en su cuarto. Junto a ella, el cuenco de su mesilla de noche se fundió, el cristal convertido en líquido rojo, dejando caer las tres esferas sobre la superficie inundada de la mesilla. El líquido rojo cayó por los lados, hasta el suelo. Shallan se apartó, horrorizada.

El cuenco se había convertido en sangre.

Su movimiento golpeó la mesilla de noche, sacudiéndola. Había una jarra de agua vacía junto al cuenco. Su movimiento la volcó, derribándola. Se quebró contra el suelo de piedra, salpicando la sangre.

«¡Esto ha sido moldear almas!», pensó. Había transformado el cuenco en sangre, que era una de las Diez Esencias. Se llevó la mano a la cabeza mientras contemplaba el líquido rojo formar un charco. Parecía haber un montón.

No daba crédito. La voz, las criaturas, el mar de perlas de cristal y el cielo frío y oscuro. Todo había sido tan veloz.

«He moldeado almas. ¡Lo he logrado!»

¿Tenía algo que ver con las criaturas? Pero había empezado a verlas en sus dibujos antes de haber robado el moldeador de almas. ¿Cómo..., qué...? Se miró la mano segura y el moldeador de almas oculto en el bolsillo interior de la manga.

«No me la he puesto, y sin embargo la he usado de todas formas.»


A Saiz le gusta este post
ResponderCitar
Saiz
 Saiz
(@saiz)
Rango: Seon Usuario
100 puntos de investidura
Emblemas de lecturas:
Emblemas conmemorativos:
Registrado: hace 11 meses
Respuestas: 23
12/12/2019 3:12 pm  

Quiero que kaladín ya tenga un respiro, que no tenga que hacer  las cosas por sobrevivir sino para sumar a un objetivo a la altura de sus poderes jedi. Lo quiero desatado ya  (porrazo en la mesa y muchas exclamaciones).

El flashback me ha hecho fantasear en un Roshar donde todos asumían mi justicia personal (yo no entiendo porque no todo el mundo la asume...) y donde kaladín tras lo de Tien le clava una lanza en el pecho a Roshone y todo saben que era la respuesta lógica y que se acabo la tontería y el brillante señor Amaral (en mi cabeza va a ser la cantante "because of yes") aplaudiendo.

A mí el capitulo de Shallan me a molado un huevo, cuando le ha dado la crisis ha sido intensito, no me lo esperaba y yo: Pero que esta pasando?!

@saso ¿sabes el video del wow de la discursión esa de una guild? Pues yo al final del capítulo de Shallan era el pavo que había ido a por agua y al volver se encuentra el pastel.

Respondido por: @sasori

¡Os trae este señor mermelada y lo que menos pensáis en huntarla en el pan!

Huntarla en pan es claramente el Eufismo adecuado sobre lo que ocurriría.


A jarvis, Ysondra y Sasori les gusta este post
ResponderCitar