Defendiendo el Elíseo (PARTE I)

Esta entrada lleva tiempo retrasándose, demasiado, por diferentes motivos pero por fin ha llegado el día. Mis disculpas por la espera.

A nivel personal desde que me leí esta historia hace tiempo en la web de Sanderson, siempre me ha parecido una de sus historias cortas mas interesantes y de las que menos se habla.  Así que hace bastante tiempo me propuse traeros una traducción de la misma a Cosmere.es. Puesto que obtuvimos permiso por parte del Dragonsteel Team para traducir cualquier cosa de la web de Sanderson, la motivación para hacerlo subió a un 200%. 

Y, por supuesto, la salida de Escuadrón a primeros de Noviembre es otra buena razón para traeros Defending Elysium

Pero, ¿por qué?

Hace tiempo, cuando Escuadrón era simplemente un “proyecto secreto”  en forma de barra de progreso en la web de Sanderson, nuestro querido autor en diferentes eventos comentó que no se trataba de una historia perteneciente al Cosmere pero sí que se desarrollaba en el mismo universo de otra historia que ya había escrito antes. Lógicamente las especulaciones sobre qué podría ser llenaron las rrss en sitios como 17shard y por supuesto entre varios de los miembros de nuestro humilde pero creciente grupo de Facebook de Brandon Sanderson España. Cuando por fin se desvelaron el título y la sinopsis de aquel “proyecto secreto” las especulaciones se centraron sobretodo en tres títulos: Perfect State, Firstborn y Defending Elysium.  Muchos lectores asiduos a Sanderson nos decantábamos por el último de los tres. Los dos primeros podrían haber sido perfectamente buenos candidatos pero había componentes en sus historias que hacían complicado que se tratase del mismo universo en sus respectivos casos, mientras que Defending Elysium se ubica en un momento de la humanidad a corto plazo que podía ser perfectamente el pasado del mundo de Escuadrón.

Las teorías y los debates continuaron hasta que un mes y medio (tirando de memoria) antes de la salida del libro empezaron a colgarse varios capítulos de forma gratuita de modo de adelanto hasta la semana previa al lanzamiento. Y en uno de dichos capítulos, una sola palabra, confirmó que Escuadrón y Defending Elysium compartían un mismo universo.

 Y aquí estamos, con la primera entrega de esa historia que aunque ubicada en el pasado de Escuadrón se puede leer perfectamente antes o después, ya que salvo ciertos términos que son comunes, están tan separadas en el tiempo entre sí que pueden leerse de manera independiente.

Como apunte final, daros las gracias de antemano por dedicar un rato de vuestro tiempo a leer esta traducción y las que vendrán. Si antes ya tenía respeto por la labor que realizan los traductores y las traductoras profesionales, desde que me metí a traducir este texto dicho respeto se ha hecho más grande si cabe. Si encontráis cualquier error por favor no dudéis en poneros en contacto conmigo ya sea por aquí, por el grupo de discord, el grupo de facebook o incluso por mi cuenta personal en twitter.  No soy traductor profesional pero eso no significa que no desee hacerlo lo mejor posible y aprender en el proceso.

Sin más, al final del texto os dejaré algunas anotaciones respecto a la traducción.

Un saludo.

 

 

INTRODUCCIÓN DE LA WEB

 

Esta historia apareció originalmente en la revista Asimov’s Science Fiction de Octubre-Noviembre de 2008 (en EEUU) y en la colección de Ciencia Ficción de la UPC (en Europa). Fue la ganadora del Premio de Ciencia Ficción de la UPC y fue la última historia corta que escribió Brandon antes de que vendiese Elantris a TOR.

La historia había recibido una mención honorable en el concurso Writers of the Future a principios de 2003. (Brandon recibió la llamada de un editor para la compra de Elantris en abril de 2003). Unos años después, realizó un par de revisiones importantes de la historia y la envió al Premio de la UPC en España. Ganó el primer puesto, y después se vendió en EEUU a la Asimov’s Sciende Fiction, siendo la primera (y hasta entonces única) aparición de Brandon en una revista de gran tirada. Obtuvo una mención honorable en la antología de 2008, The Year’s Best Sciencie Fiction de Gardner Dozois.

Os la presentamos hoy aquí como agradecimiento navideño de 2009 para los amigos de Brandon. Esta versión no ha sido corregida en su estilo (la copia electrónica de Brandon no refleja los cambios de edición) así que habrá errores tipográficos. Sin embargo, Brandon considera que esta es la historia corta de mayor calidad que ha escrito hasta la fecha, así que con suerte lo disfrutaréis. ¡Felices fiestas y gracias por leer!.

Una versión en audio de esta novella está también disponible en el episodio 339 de StarShipSofa.

 

 

DEFENDIENDO EL ELÍSEO

Primera Parte

 

Por Brandon Sanderson

 

La mujer se revolvió y sufrió un espasmo en la cama del hospital. Su cabello oscuro estaba apelmazado contra la cabeza por el sudor y sus movimientos descontrolados parecían casi epilépticos. Sus ojos, sin embargo, no tenían el salvajismo de los locos, si no que estaban concentrados. Determinados. No estaba loca, simplemente no podía controlar sus músculos. Siguió agitando sus manos al frente con movimientos perturbadores, movimientos que a Jason le resultaban extrañamente familiares.

Y lo hizo todo en silencio, sin pronunciar una palabra.

Jason apagó el holovídeo, luego se reclinó en su silla. Había visto el vídeo una docena de veces, pero aún lo confundía. Sin embargo, no podía hacer nada hasta que llegase a Vísperas. Hasta entonces, simplemente tendría que esperar su momento.

 

 

Jason Write siempre había sentido empatía por las Plataformas Exteriores. Había algo en el modo en el que flotaban solitarias en el espacio, no reclamadas por planeta o estrella alguno. No estaban aisladas, eran… solitarias. Autónomas.

Jason estaba sentado al lado de la ventanilla de la puerta del transbordador, contemplado Vísperas mientras esta se aproximaba. La plataforma se parecía a otras de su tipo, una placa uniforme de metal de cincuenta millas de longitud de la que brotaban edificios tanto de su parte superior como de la inferior. No era una nave, o incluso una estación espacial; no era nada más que una colección aleatoria de edificios rodeados por una burbuja de aire.

De todas las Plataformas Exteriores, Vísperas era las más remota. Pendía entre las órbitas de Saturno y Urano, el puesto de avanzada humano más alejado en el espacio profundo. En cierto modo, era como una ciudad fronteriza del Viejo Oeste, señalando el borde de la civilización. Salvo que en este caso, sin importar lo que a la humanidad le gustaba pensar, la civilización se encontraba al otro lado del límite y no dentro de él.

Mientras el transbordador se aproximaba, Jason pudo Sentir los rascacielos y las torres independientes, muchos de ellos conectados por pasarelas. Estaba sentado con sus ojos girados hacia la ventana aunque la postura era inútil. Legalmente había estado ciego desde los dieciséis. Hacía años desde que pudo incluso ver sombras o luz. Afortunadamente, tenía otros medios para ver.

Podía Sentir luces alumbrando desde ventanas y calles. Para él, su blanca luz era un quedo zumbido en su mente. Podía Sentir también la línea de edificios alzándose de tal modo que era casi una reminiscencia de la silueta de una ciudad en la vieja Tierra. Por supuesto, no había realmente un cielo u horizonte. Sólo la oscuridad del espacio.

Oscuridad. Risas en el fondo de su mente. Recuerdos. Los rechazó.

El transbordador se deslizó dentro de la membrana atmosférica de Vísperas, la plataforma no disponía de una esfera o campo de fuerza como algunas de las otras estaciones espaciales empleaban. Generadores específicos de gravedad(1) habían eliminado la necesidad de tales cosas, y habían abierto el espacio a la humanidad. Los GEG, junto a  los generadores de fusión, significaban que la humanidad podía lanzar un trozo inerte de metal al espacio y poblarlo con millones de individuos.

Jason se recostó mientras el transbordador realizaba la aproximación final. Tenía una cabina privada, por supuesto. Bien amueblada y confortable, una necesidad para un viaje tan largo. La habitación olía ligeramente a su cena, carne, y aún así había un aroma a limpio y esterilizado. Jason lo aprobaba, si hubiera tenido un hogar lo habría mantenido de un modo similar.

Supongo que es hora de que las vacaciones terminen, pensó Jason. Despidiéndose silenciosamente de su tranquila soledad, Jason levantó el brazo para tocar el pequeño disco de control adherido a la piel tras su oreja derecha. Un chasquido sonó en ella, la confirmación de que su llamada estaba siendo transmitida a través del vacío hacia la lejana Tierra. Comunicación mas rápida que la luz, un regalo otorgado a la Tierra como recompensa a la metedura de pata política más embarazosa de todos los tiempos.

—Has llamado—una alegre voz resonó en su oído.

Jason suspiró.

—¿Lanna?—preguntó.

—Sip.

—¿He de suponer que no hay nadie más allí?- preguntó Jason.

—Nop, sólo yo.

—¿Aaron?.

—Asignado a Riely.—dijo Lanna—Está investigando los laboratorios CLA en la Plataforma Júpiter Diecisiete.

—¿Doran?

—Baja por maternidad. Estás atrapado conmigo, viejo.

—No soy viejo.—replicó Jason—El transbordador ha llegado. Estoy iniciando una conexión continua.

—Afirmativo—Contestó Lanna.

Jason sintió como el transbordador se posaba en los muelles.

—¿Dónde está mi hotel?.

—Está bastante cerca de los muelles de la lanzadera—respondió Lanna—Se llama Cuarta Regencia. Estás registrado como el Sr. Elton Flippenday(2).

Jason hizo una pausa.

—¿Elton Flippenday?—Preguntó sin emoción, sintiendo cómo las abrazaderas de acoplamiento enviaban un temblor a través de la nave—¿Qué ocurrió con mi alias estándar?.

—¿John Smith?—Inquirió Lanna—Es demasiado aburrido, viejo.

—No es aburrido—repuso Jason—Es sencillo.

—Sí. Bueno, conozco rocas que son menos sencillas que ese nombre. Es aburrido. Se supone que vosotros, los agentes, lleváis vidas de emoción y peligro; John Smith no encaja.

Esta va a ser una misión larga, pensó Jason.

Un sonido suave zumbó en la habitación, una indicación de que el atraque había terminado. Jason se levantó, recogió su única bolsa de equipaje, se puso las gafas de sol y salió de su habitación. Sabía que las gafas parecerían extrañas, pero sus ojos ciegos tendían a poner a la gente nerviosa. Especialmente cuando descubrían que obviamente podía ver a pesar de sus pupilas desenfocadas.

—Entonces, ¿cómo fue el viaje?—preguntó Lanna.

—Bien—contestó Jason con sequedad, bajando por el pasillo de la lanzadera y saludando con la cabeza al capitán. El hombre tenía un buen equipo; en opinión de Jason, cualquier equipo que lo dejara en paz era bueno.

—Vamos—Lanna le provocó al oído—Tiene que ser algo más que bueno. ¿Qué tipo de comida servían? ¿Tuviste algún problema con el. . .—Ella continuó, pero Jason dejó de prestar atención. Estaba concentrado en otra cosa: un ligero temblor en la voz de Lanna. Sonó solo por un breve segundo, pero Jason supo de inmediato lo que significaba. La línea estaba siendo intervenida.

Sin duda Lanna también lo había oído, era locuaz más no incompetente, pero continuó como si nada hubiera pasado. Ella esperaría su señal.

—¿Cómo están los niños?—Inquirió Jason.

—¿Mis sobrinos?—Replicó Lanna, sin romper el ritmo de su conversación mientras recibía su solicitud codificada—El mayor está bien, pero el mas joven tiene gripe.

El mas joven estaba enfermo. Eso significaba que la escucha estaba en el extremo de Jason, no el de ella. Interesante, pensó. Alguien había logrado acercarse lo suficiente para escanear su disco de control sin que él se diera cuenta.

Lanna se calló. Estaba preparando un bloqueo para la escucha, pero solo actuaría si Jason lo ordenaba. No lo hizo.

En cambio, salió del transbordador y caminó por la corta rampa hasta la estación de llegada. Delante de él se extendía una línea de arcos de escaneo, destinados a buscar armas. Jason los atravesó sin preocupación, no había escáner en el espacio humano que pudiera descubrir sus armas. Asintió con una sonrisa mientras pasaba frente a un guardia; el hombre olía ligeramente a tabaco y vestía un uniforme azul que se mostró como un ritmo pulsante en la mente de Jason. El guardia frunció el ceño cuando vio el alfiler de plata de la  CT en la solapa de Jason, y luego dirigió una mirada recelosa a sus escáneres.

Jason se hizo a un lado mientras los demás pasajeros formaban una fila ante el mostrador de registro, aparentemente buscando su ID. Los miró con su Sentido, no obstante sus inútiles ojos estaban vueltos hacia abajo. La mayoría de la gente usaba el suave ritmo de la Flota, el rugido del blanco o el silencio inmóvil del negro. Ninguno de ellos destacaba, pero memorizó los patrones de sus caras. La persona que había intervenido su línea debía haber estado en el transbordador.

Después de que todos hubieran pasado Jason fingió encontrar su identificación, una de las viejas de plástico en lugar de la nueva tarjeta de holovídeo. Un cansado hombre de seguridad, su aliento oliendo a café, aceptó la identificación y comenzó a procesar los papeles de Jason. El guardia era un hombre joven, y su piel estaba teñida de azul según una de las tendencias de moda más recientes. El hombre trabajaba lentamente, y los ojos de Jason se desviaron hacia un holovídeo que retransmitía en el mostrador trasero. Mostraba un programa de noticias.

— . . . encontrado asesinado en un edificio incineradora—decía el presentador.

Jason se enderezó bruscamente.

—Jason—dijo la voz de Lanna con urgencia en su oído—Acabo de encontrar algo en las noticias. Ha habido un…

—Lo sé—atajó Jason, aceptando su identificación de vuelta y saliendo apresurado de la estación de aduanas hacia la calle.

 

 

El capitán Orson Ansed, Vísperas PD(3), se apresuró a atravesar los barrios bajos de la Parte Superior. Todavía le sorprendía que Vísperas tuviera barrios marginales. Todos los edificios de la plataforma estaban construidos con telanio rico, un metal plateado superligero que no se corroía ni se deshacía. De hecho, la mayoría de los edificios habían sido prefabricados con la plataforma y eran una extensión de su armazón en forma de lámina. Los edificios eran amplios, bien construidos y elegantes.

Y aún así había chabolas. No importaba que los pobres de Vísperas vivieran en hogares que muchos ricos Terrestres no podían permitirse. En comparación, todavía eran pobres. De alguna manera, sus viviendas reflejaban eso. Había una sensación de desesperanza en el área. Los edificios modernos y brillantes estaban cubiertos con cortinas deshilachadas y ropa seca. Los aeromóviles eran raros, los peatones comunes.

—Aquí, capitán—dijo uno de sus hombres, señalando hacia un edificio. Era largo y achaparrado, aunque como todos los edificios en la plataforma tenía otras estructuras construidas encima. El oficial, un chico nuevo llamado Ken Harris, condujo a Orson adentro, y fue recibido de inmediato por un penetrante olor ahumado. El edificio era una estación de quemado donde los materiales orgánicos se reciclaban.

Los oficiales se movían en la oscura habitación. Como la mayoría de los edificios en Vísperas, este estaba mal iluminado. La distancia de Vísperas al sol la mantenía en un perpetuo estado de ocaso, y los habitantes de la plataforma se habían acostumbrado a tener menos luz. Muchos de ellos mantenían las luces tenues incluso en el interior. La tendencia le había molestado a Orson al principio, pero rara vez lo notaba ya.

Varios oficiales saludaron, y Orson les hizo señas con un gesto malhumorado.

—¿Qué tenemos aquí?

—Venga y mire, señor—dijo Harris, moviéndose entre parte del equipamiento hacia el fondo de la habitación.

Orson lo siguió, al final se detuvieron junto a un enorme quemador cilíndrico. Su cara metálica era oscura y plana. Una de las puertas del depósito inferior estaba abierta, revelando polvo debajo. Mezclado con la suciedad y la ceniza había una gran sección de un caparazón, la carcasa manchada de negro por el calor.

Orson maldijo en voz baja, arrodillándose junto al caparazón. Golpeó el caparazón con una varilla de agitación.

—¿Doy por sentado que este es nuestro embajador desaparecido?.

—Eso es lo que suponemos, señor- dijo Harris.

Genial, pensó Orson con un suspiro. Los Varvax habían estado preguntando acerca de su embajador desde su desaparición dos semanas antes.

—¿Qué sabemos?—Inquirió Orson.

—No mucho—respondió Harris—Estos quemadores sólo se vacían una vez al mes. El caparazón ha estado ahí por un tiempo y no queda casi nada. Más tiempo y ni siquiera lo hubiéramos encontrado.

Eso hubiera sido preferible, pensó Orson.

—¿Qué registró el sensor?.

—Nada—dijo Harris.

—¿Los medios saben algo de esto?—Preguntó Orson con esperanza.

—Me temo que sí, señor.—dijo Harris—El trabajador que encontró el cuerpo filtró la información.

Orson suspiró.

—Está bien, entonces, vamos. .

Se detuvo. Una figura se recortaba en la puerta abierta del edificio, una figura que no llevaba uniforme de policía. Orson maldijo en voz baja, irguiéndose. Se suponía que los oficiales del exterior tenían que mantener a la prensa fuera.

—Lo siento,—dijo Orson, caminando hacia el intruso—pero esta área está restringida. No puede…

El hombre lo ignoró. Era alto y delgado, con cara triangular y cabello negro corto. Vestía un sencillo traje negro, un poco anticuado pero anodino, y un par de oscuras gafas. Pasó rozando a Orson con aire de desinterés.

Orson extendió la mano para agarrar al extraño insolente, pero se congeló. Había un prendedor reluciente en la solapa del hombre; una pequeña campana de plata.

¡Qué! Orson pensó con estupefacción. ¿Cuándo ha llegado un operativo de la CT aquí? ¿Cómo lo ha sabido? Las preguntas realmente no importaban, independientemente de sus respuestas, una cosa era cierta. La jurisdicción de Orson había llegado a su fin.

La Compañía Telefónica había llegado.

 

Había sucedido por fin ciento cuarenta años antes, en el año 2071. Por extraño que parezca, los que habían hecho el primer contacto habían sido una compañía telefónica anticuada, casi en bancarrota.

Northern Bell Incorporated había estado en el lado perdedor del progreso tecnológico. Mientras que sus competidores habían estado investigando e incorporando tecnología holovídeo, Northern Bell había intentado algo un poco más atrevido: la vinculación telepática cibernética.

CITO(4), como se denominó, resultó ser un fracaso. La tecnología Holovídeo no solo fue más barata y estable, sino que también funcionó. CITO no había funcionado, al menos no como había esperado Northern Bell. En los últimos días previos de su inminente bancarrota, la compañía al fin había logrado emitir algunos sonidos a través del sistema. Esos chillidos, aunque poco impresionantes para sus monitores humanos, también fueron proyectados inadvertidamente a través del espacio a un grupo de seres conocidos como los Tenasi. La respuesta de los Tenasi había sido el primer contacto entre especies que la Tierra había conocido.

El segundo contacto fue hecho por las Fuerzas Armadas de los Gobiernos Unidos cuando accidentalmente derribaron un buque embajador Tenasi. Pero eso, por supuesto, era una historia completamente diferente.

—¿Ha estado desaparecido durante dos semanas?- Preguntó Jason, arrodillándose junto al quemado caparazón. En su mente reinaba el silencio: un presagio indicativo por su color negro.

—Sí, señor—dijo el oficial.

—Sip—contestó Lanna casi al mismo tiempo.

—¿Por qué no fui informado de ello?—preguntó Jason.

El policía pareció confundido por un momento antes de darse cuenta de que Jason no estaba hablando con él. Los earlinks(5) eran una parte común, aunque confusa, de la vida moderna.

—Supuse que lo sabías, viejo—replicó Lanna—Sabes, Jason, para ser del tipo espía sabelotodo, estás notablemente desinformado.

Jason gruñó, irguiéndose. Ella tenía razón: debería haber investigado las noticias locales durante su viaje. Ahora era demasiado tarde.

El oficial observaba a Jason con ojos fríos. Jason podía leer las emociones del hombre con facilidad. No mediante el uso de sus Sentidos-CITO, era un error común pensar que los psiónicos eran telepáticos. No, Jason podía leer las emociones del hombre porque estaba acostumbrado a tratar con la policía local. El oficial estaría molesto con Jason por interferir con su investigación. Pero al mismo tiempo, se sentiría aliviado. Los lugareños siempre se sentían abrumados cuando se trataba de tratar con otras especies. Los aliens debían ser tratados por la Compañía Telefónica. La CT había hecho el primer contacto; la CT había negociado el fuera del peligro de la Tierra después del incidente con los Tenasi. La CT había dado la comunicación FTL(6) a la humanidad.

Así que el oficial observaba a Jason celoso, pero agradecido. Podía escuchar a otros oficiales murmurar en los extremos de la habitación, enojados por su interferencia. Sucia CT  ¿Por qué está aquí? ¿Por qué nos mira así? ¿No puedes ver? ¿Qué es eso frente a tu cara? ¿Es mi puño? ¿Puedes verlo si te golpeo? Tal vez eso…

—¿Jason?—La voz de Lanna resonó en su oído.

Jason reaccionó bruscamente, los músculos se crisparon, los recuerdos se desvanecieron. Todavía estaba arrodillado junto al quemador. El oficial seguía mirándolo, la habitación todavía olía a humo, y aun podía oír a los periodistas discutiendo con los oficiales afuera.

—Estoy bien—susurró Jason.

Se levantó, quitándose el polvo del traje, escuchando a los periodistas. Ellos, como los policías, probablemente asumirían que Jason había venido a Vísperas para investigar la muerte del embajador. No importaba que la lanzadera de Jason hubiera partido hacía Vísperas más de un mes antes del asesinato. Un alienígena había muerto, y un agente de CT había llegado. Para ellos eso sería suficiente.

—No debería haber venido a la escena—murmuró.

—¿Qué otra cosa hubieras hecho?—Preguntó Lanna—Este es nuestro deber después de todo.

—No el mío—dijo Jason—Estoy aquí para recuperar a un científico desaparecido, no para investigar un asesinato—entonces, hablando más fuerte, continuó—Estoy seguro de que la policía local es competente. Dejemos que investiguen; la CT puede manejar las negociaciones diplomáticas.

El oficial pareció sorprendido. Pero, aparentemente inseguro sobre qué más hacer, saludó a Jason. Él asintió, luego se dio la vuelta para irse.

—No es que las negociaciones diplomáticas sean demasiado difíciles—señaló Lanna—Los Varvax son tan increíblemente mansos que probablemente se disculparán por molestar a uno de nuestros asesinos.

—Todos son así—dijo Jason, saliendo a los escalones de la entrada frontal del edificio—Ese es el gran problema, ¿no?.

Hubo un momento de asombrado silencio cuando los periodistas se dieron cuenta de quién era él. Formaban un círculo alrededor de varios policías atormentados, y la conmoción estaba atrayendo a una multitud de curiosos. Los periodistas explotaron entonces con las preguntas. Jason los ignoró, abriéndose paso entre la multitud. Tenía su cabeza inclinada, su mano levantada para evitar preguntas. Sin embargo, en su mente,  estaba observando.

Escaneó a la multitud, empujando a través de colores que zumbaban y palpitaban. Miró cada cara, comparándolas con las que tenía en su memoria. Una sonrisa se deslizó en sus labios cuando encontró lo que estaba buscando. Los medios le dejaron irse: estaban acostumbrados a que la CT ignorara sus preguntas. Detrás de él, Jason podía escuchar sus inmediatos videocast. Todos los hechos los tenían mal, por supuesto. Había miedo en sus voces: miedo a lo que no entendían, miedo a la represalia que podría llegar. En su mundo, la represalia era algo asumido. En su mundo, herías aquello que era más débil que tú.

Jason continuó caminando con la cabeza inclinada. Detrás de él, un hombre se apartó del grupo de espectadores y deambuló en dirección a Jason, obviamente tratando de parecer distraído.

—Desearía que hubiera más flores—dijo Jason.

Un segundo después, un clic sonó en su oído. Lanna suspiró entonces.

—¿Por qué has tardado tanto?—Exigió—He estado esperando que lo hicieras desde que bajaste del transbordador. Me siento espantada sabiendo que alguien está pirateando nuestra línea.

Jason continuó avanzando. Su sombra le seguía: el hombre se movía con la habilidad de alguien bien entrenado, pero cometía los errores de alguien sin experiencia. No hubo ninguna alteración en su paso, probablemente no había notado el cambio. En ese momento, estaría escuchando una conversación inventada entre Lanna y él. Por alguna razón, Jason suponía que no quería saber qué tipo de tonterías decía la versión replicada de Lanna de su voz.

—¿Se lo está tragando?—Preguntó Lanna.

—Creo que sí—dijo Jason, alejándose de los barrios marginales—Todavía está siguiéndome.

—¿Con quién crees que está?.

—No estoy seguro todavía—Jason se dio la vuelta, bajando los escalones hacia una estación de aéreotren. El hombre lo siguió.

—Si lo atrapaste así de rápido, no debe ser muy bueno.

—Es joven—dijo Jason—Sabe lo que se supone que debe hacer, pero no sabe cómo hacerlo.

—Un periodista—conjeturó Lanna.

—No—dijo Jason—Está demasiado bien equipado. Recuerda, se las arregló para piratear un comunicador FTL seguro.

—¿Una de las corporaciones?.

—Tal vez—dijo Jason, caminando hacia un café subterráneo. Olía a tierra, moho y café. Su seguidor esperó unos momentos afuera, luego entró y tomó una mesa a una distancia discreta de Jason.

Jason pidió una taza de café.

—Ni siquiera hemos discutido cómo se las arregló para escanear tu disco—señaló Lanna—Estás perdiendo tu agudeza, viejo.

—No soy viejo—murmuró Jason mientras la camarera traía su café. Olía a crema, aunque lo había ordenado negro. Volvió sus ojos inservibles hacia un periódico que alguien había dejado sobre la mesa, pero en su mente estudió a su seguidor. El hombre era realmente joven, de poco más de veinte años. Vestía los suaves zumbidos del gris y marrón.

—Entonces—dijo Lanna—¿quieres probar y ponerme un visual para que pueda buscarlo?

Jason hizo una pausa.

—No—repuso finalmente, tomando un sorbo de su café. Tenía demasiada crema, probablemente un intento de ocultar su pobre sabor.

—Bueno, ¿qué vas a hacer?

—Sé paciente—reprendió Jason.

 

Coln Abrams tomó un sorbo de café, no tenía suficiente crema. Tenía que seguir diciéndose a sí mismo que no mirara a su objetivo. En realidad no necesitaba mirar al hombre para monitorizar la conversación, sólo tenía que mantenerse dentro del alcance.

¿Qué estás haciendo aquí, Write? se preguntó con frustración Coln. ¿Cómo sabías que el embajador sería asesinado? ¿Qué tiene que ver todo esto con tus planes?

Sacudió la cabeza. Jason Write, jefe de operaciones de la Compañía Telefónica Northern Bell, una de las personas más enigmáticas del Sistema Solar. ¿Qué estaba haciendo él en Vísperas? La Agencia Unida de Inteligencia sabía mucho sobre el hombre, pero por cada hecho conocido parecía que existían dos sin conocer.

Tomemos, por ejemplo, el Acuerdo Tenasi. Coln había leído el documento cientos de veces, y había visto los holovídeos, los comentarios y los viejos telediarios relacionados con el incidente Tenasi una y otra vez. El ejército de los Gobiernos Unidos había derribado accidentalmente una nave diplomática Tenasi, iniciando así un primer contacto bastante embarazoso. La Tierra había sido arrojada a un caos de confusión y preocupación. ¿Estaban siendo invadidos? ¿Serían invadidos ahora que habían cometido un error tan horrible?

Luego, la CT había intervenido. De alguna modo, usando medios que aún no habían explicado, habían contactado con los Tenasi. La CT había traído la paz a la Tierra. Pero a cambio, la compañía había exigido un alto precio. A partir de ese momento, se volvió completamente autónoma, exenta de impuestos, incuestionable y completamente por encima de la ley. Además, la CT tenía los derechos exclusivos de la tecnología de comunicación FTL de los alienígenas. Y, con esas dos concesiones, se había convertido en la fuerza más poderosa y arrogante del sistema.

Agarró con fuerza la taza, apenas advirtiendo como la camarera traía su sándwich. Seguía escuchando la conversación entre Write y su Agente de la Central de Apoyo: discutían sobre el color de las rosas que más les gustaba.

Coln nunca había confiado en la CT, y odiaba las cosas en las que no podía confiar. La CT engordaba con sus tratados: tenía contratos exclusivos con las doce razas alienígenas que la humanidad había conocido. Todas las razas alienígenas se negaron a tratar con la Tierra a menos que primero pasaran por la CT. La Compañía Telefónica mantuvo a la humanidad encerrada en el espacio, negándose a compartir la tecnología de viaje FTL. Afirmaba que los alienígenas todavía tenían que dársela. Coln sospechaba la verdad. Los alienígenas tenían viajes FTL, eso era incuestionable. Básicamente la CT se lo estaba ocultando a la humanidad, y eso enfurecía a Coln. Quería encontrar…

Se quedó quieto. La conversación en su oído se había detenido a mitad de la frase. Durante un momento de pánico, Coln temió que Write hubiera salido del restaurante y fuera de su alcance.

Los ojos de Coln cruzaron la habitación. Se sintió aliviado al encontrar a Write sentado en su cabina, sorbiendo tranquilamente su café. Había sido una pausa en la conversación, simplemente.

—¿Qué crees que hará cuando se dé cuenta de que su tapadera ha volado?—Dijo Lanna, la Agente de la Central de Apoyo, al oído de Coln.

Coln vaciló..

—No lo sé—La voz de Jason Write era firme. Arrogante. Coln podía ver los labios de Write moverse mientras hablaba—Sospecho que se sorprenderá. Es joven; piensa que es mejor de lo que realmente es.

Write alzó la vista, sus ojos vidriosos mirando directamente a la cara de Coln. El horror creció en su pecho, emoción rápidamente seguida por vergüenza. Había sido descubierto.

—Ven aquí, muchacho—ordenó Write en el oído de Coln.

Coln lanzó una mirada a la puerta. Probablemente podría escapar …

—Si te vas—dijo Write—entonces nunca descubrirás por qué estoy en Víspera—Su voz era aguda y formal.

Miró al hombre, indeciso. ¿Qué debía hacer? ¿Por qué ninguna de sus clases había cubierto situaciones como esta? Cuando se descubría a un agente, se suponía que este debía retirarse. Pero, ¿y si su objetivo parecía dispuesto a hablar con él?

Lentamente, Coln se levantó y cruzó el sucio piso del café. Las gafas de sol de Write lo miraban en silencio. Coln se detuvo por un momento junto a la mesa de Write, después se sentó rígidamente.

No reveles nada, se advirtió a si mismo Coln. No le digas que estás con el-

—Eres joven para ser un agente de la AUI—dijo Write.

Coln suspiró internamente. Ya lo sabe. ¿En qué nos hemos metido la Agencia y yo?

—Me pregunto—dijo Write, tomando un sorbo de su café—¿La Agencia se está volviendo mas confiada con sus jóvenes agentes, o simplemente estoy decayendo en prioridad?.

¡No lo sabe! Coln se dio cuenta con sorpresa. Piensa que estoy aquí oficialmente.

—Ninguno—dijo Coln, pensando rápidamente—No estábamos listos para tu partida. Yo era el único agente de campo que no estaba asignado en ese momento. Fue simplemente mala suerte.

Write asintió para si mismo.

¡Lo aceptó!

—Debo decir—dijo Write, dejando su taza—Me estoy empezando a cansar de la AUI. Cada vez que pienso que me van a dejar en paz, descubro que me vuelven a seguir.

—Si la CT no fuera de tan poca confianza—dijo Coln—sus agentes no tendrían que preocuparse porque los sigan.

—Si la Agencia no fuera tan inepta investigando—dijo Write—ya se habría dado cuenta de que la CT es la única compañía en la que pueden confiar.

Coln se sonrojó.

—¿Va a decir algo útil, o va a insultarme?.

—Un hombre inteligente se daría cuenta de que mis insultos contienen la información más útil que probablemente recibirá—dijo Write.

Coln resopló, levantándose de la silla. Write acababa de invitarlo para regodearse, y Coln había arruinado su propia carrera por nada. Había estado tan seguro de poder seguir a Write, que podía descubrir lo que estaba haciendo, descubrir la verdad detrás del Acuerdo Tenasi. . . .

—Puedes acompañarme—dijo Write, terminando su café.

Se detuvo a mitad de la zancada.

—¿Qué?.

Write dejó su taza.

—¿Quieres saber lo que estoy haciendo? Bueno, puedes venir conmigo. Tal vez esto aliviará al fin las tontas sospechas de la AUI. Estoy cansado de que me sigan.

—Jason—dijo Lanna al oído de Coln—Estas seguro..

—No—apostilló Write—No lo estoy. No obstante, no tengo tiempo para lidiar con la AUI en este momento. Esta es una misión sencilla; el chaval puede venir conmigo si lo desea.

Coln se levantó, estupefacto. No podía decidir qué hacer. ¿Podría confiar realmente en un operativo de la CT? No, no podía. Pero, ¿y si aprendía algo importante?

—Yo…

—Silencio—atajó de repente Write, levantando una mano.

Frunció el ceño. Sin embargo, Write no lo estaba mirando. Estaba mirando al frente, su cara confundida.

¿Ahora qué? Coln se preguntó.

 

 

NOTAS TRADUCCIÓN

 

1-Element-Specific Gravity Generator abreviado ESG. Aquí tuve bastante comedura de cabeza ya que por un lado no quería dejar fuera la palabra “element” en la traducción pero por otro al traducirlo como “Generador Específico de Gravedad” ese “element” va ya implícito en “específico y me resultaba muy redundante. Al final lo consulté con mi madre que aunque la Física no es su campo principal si está lo suficientemente metida en el tema como para asesorarme si mi decisión iba a ser correcta (aquí, presumiendo de madre investigadora y catedrática).

2-Flippenday estoy casi seguro de que podría traducirse por “Malditodía” pero he optado por dejarlo en inglés.

3-PD-Police Department. Departamento de Policía.

4-Cybernetic-based telepathic linking abreviado en Cyto. Para los que hayáis leído Escuadrón se trata del elemento precursor a las habilidades citónicas, tal y como se ha traducido en dicho libro. A medida que vaya subiendo mas entregas veréis mas cositas al respecto sobre estas “habilidades”.

     He optado por poner la traducción de la abreviatura en mayúsculas para evitar confusiones con “cito”, primer persona del presente indicativo del verbo “Citar”.

5-Earlinks. Tal y como funciona y se colocan parecen audífonos similares a los sonotones. He optado sin embargo por dejar el término en inglés, obviamente inventado, en lugar de traducirlo por cualquiera de esos dos.

6-FTL. Faster than light. Cuando algo va a velocidad superior a la de la Luz.

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Vanahian

Friki, padre, intento de informático reciclado, diseñador gráfico obsoleto… Empezó como aficionado al género fantástico hace casi treinta años y desde entonces no ha parado. Durante años participó como colaborador y moderador en la extinta web los Espejos de la Rueda (dedicada al fallecido escritor Robert Jordan, de la Rueda del Tiempo) y desde hace dos o tres administra junto a otros locos obsesos de Sanderson y el Cosmere el grupo de facebook oficial de Brandon Sanderson España…. Y desde hace unos meses con el proyecto que supone la web de Cosmere. A parte de la literatura fantástica emplea su tiempo de ocio en cómics, series y videojuegos (sobretodo mmorpgs) y cuando las musas quieren, en dibujar y escribir. “¡Un saludo cosmeritas! y espero que nos ayudéis a hacer crecer esta web”. Cosmerepedia andante, Señor de la Rueda, redactor, y moderador de los foros.

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